Este lunes arrancó en España la fase 0 de la desescalada. Una etapa que permite al pequeño y mediano comercio volver a abrir sus puertas al público desde que fueron cerradas el pasado 24 de marzo. Pero los condicionantes, que varían según el sector, han provocado un escaso éxito en la reapertura.
Según la Confederación Española de Comercio (CEC), un 15 por ciento del comercio en España volvió a la actividad este lunes. Un porcentaje que varía su horquilla por actividad. La que más, las peluquerías, con un porcentaje en torno al cincuenta por ciento. La que menos, la hostelería, sólo con con 3 por ciento de nuevas persianas subidas. Entre medias, el comercio minorista, con un porcentaje del veinte por ciento.
La esperanza del sector, reflejada en los comunicados de la CEC, las Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) es que ese porcentaje vaya creciendo hasta el próximo lunes 11, momento en el que se pasará a la fase 1 de desescalada y se ampliarán las condiciones para la apertura.
En fase 0, pueden abrir establecimientos de menos de 400 metros cuadrados, siempre y cuando puedan asegurar una atención al cliente con cita previa. La intención: un trabajador por cliente sin salas de espera y al que se le pueda garantizar la distancia mínima de seguridad o se le atienda mampara mediante. Además, se permite la recogida en local de productos para llevar, único supuesto en el que entra la hostelería. La clientela sólo puede provenir del mismo municipio del local, ya que no están permitidos desplazamientos más largos para la compra.
Aparte, entran también en vigor las nuevas medidas de limpieza y de protección tanto para los trabajadores y clientes. Estas incluyen desde las medidas ya establecidas como uso de mascarillas, geles e higiene como a desinfecciones obligatorias, limpiezas varias veces al día y uso de EPIs desechables en algunos casos.
En ese sentido, el sector coincide en denunciar la falta de información y las comunicaciones tardías y sin claridad por parte del Gobierno. “El problema, como viene siendo habitual, es que la normativa se ha dado a conocer en domingo, y a última hora”, denunció Fernando Amor, presidente de la ATA.
Desde la CEC también insisten que "no quedan claros cuáles son los criterios objetivos para pasar de una fase a otra, lo que generadesconcierto al no poder prever la adaptación del comercio y de la población" y que "no hay suficientes EPIS disponibles para público y empresas, así como sistemasde control víricoen los procesos de venta y atención a los consumidores".
Eduardo Abad, de UPTA, reclama ayuda de las administraciones para que el comercio pueda disponer del material necesario: "La Administracion debe suministrar a los empleadores el material necesario que exige la legislación para cumplir con los requerimientos en materia de salud laboral: mascarillas, geles, guantes, etc. Desde UPTA insistimos, deben ser las Comunidades Autónomas las que activen ayudas específicas para la adaptación de los establecimientos a la normativa obligatoria en esta etapa de reapertura”.
Las tiendas menores de 400 metros cuadrados que eran las que podían abrir, según la orden ministerial, han permanecido en su mayor parte, cerradas en su mayoría, ya que, según ha señalado Campo, no les "merecía la pena" precipitarse en la apertura con unas condiciones en el que las ventas iban a ser prácticamente inexistentes.
El presidente de la patronal del textil Acotex, Eduardo Zamácola, ha dicho que en la orden del Gobierno "es todo interpretativo" y ante la "incertidumbre" muchos comercios han optado por no abrir porque "no podrán pagar las nóminas" si vuelven al trabajo todos los empleados afectados actualmente por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).
En el caso de las tiendas de ropa, Zamácola ha dicho que el Gobierno "ha suavizado" las medidas, ya que ahora se habla solo de "higienizar" las prendas.
Zamácola ha señalado que "es una barbaridad que se considere más seguro un local de 400 metros cuadrados que uno de 1.200", cuando en este último caso es "mucho más fácil controlar las distancias".