Después de tantos día metidos en casa sin poder salir y viendo el plan de desescalamiento que ha hecho el gobierno de la epidemia del covid-19, nos surgen algunas dudas sobre qué actividades desarrollar de paseo o deportivas no profesionales para la fase 0 punto primero para mayores de 14 años antes de volver otra vez a la normalidad.
Para salir del paso del paseo, que éste sea más entretenido y recobrar cuanto antes nuestra estabilidad física y mental sugerimos como actividad para desescalar bajar una cuesta a toda velocidad de un queso detrás. De lo cual hay un precedente en Gloucestershire que es mitad competición y mitad distracción, actividad cosmopolita y rural, y sanitaria también porque del intento sales seguro magullado sino es con un hueso roto y escayolado.
Concretamente hablamos del Cooper's Hill Cheese-Rolling and Wake que tiene lugar el último lunes de Mayo, o sea el lunes de Pentecostés, que como es sabido fue cuando Dios le dio a su pueblo la ley por la que se tenían que regir y les envió al Espíritu Santo para que les iluminara, lo que gráficamente se plasmó en unas lenguas de fuego que descendieron sobre cada uno de los apóstoles en el Monte Sinaí.
La carrera cuesta abajo de “caerse y levantarse”, pues de eso se trata, se celebra desde hace más de 200 años en la colina de Hooper en el pueblo de Brockworth en Gloucester, en una ladera que tiene 200 yardas (200 metros no llega) con un impresionante desnivel del 50%, un auténtico tobogán o sea algo así como lo que nos espera este año en España con la economía y encima con un terreno totalmente desigual.
El asunto consiste en tirar un queso Double Gloucester de 9 libras (4 kilos y pico) y echar a correr detrás y el que le coja se queda con él. Ésta era la forma original de la carrera, pero como el queso coge francamente mucha velocidad (mas de 100 kms por hora) y es prácticamente imposible de alcanzar, cambiaron las normas hace unos años y el ganador ahora es la primera persona que cruza la línea de meta abajo donde se acaba el terraplén.
Para participar no hay ninguna condición y no hace falta nada más que llegar el día de la carrera antes de las 10 a lo alto de la colina y hacer saber a la organización que te quieres tirar, con lo cual se cumplen todas las normas de derechos humanos a nivel internacional.
Hay cuatro tandas, tres para hombres y una para mujeres, con un máximo de 14 participantes en cada una y la salida se da de la siguiente forma: “listos, quietos, preparados (cuando tiran el queso), ya”. En ese mismo momento los competidores se lanzan como fieras detrás del queso que va dando botes a velocidad de vértigo en cualquier dirección y cada uno de los participantes baja como Dios le ha dado a entender, pues aunque empiezas corriendo en cualquier momento te tropiezas y te vas de cabeza y luego por la inercia ya no puedes parar y bajas la cuesta muy poco metafóricamente rodando, dando volteretas o saltos mortales a toda velocidad.
Total, que ahora aquí en España la propuesta es salir a la calle con un queso de esos de corteza negra que son muy duros y del tamaño grande, o sea de unos 5 kilos, y buscar cerca de casa un paseo que esté en cuesta, que no hace falta que sea del 50%, con el índice de descenso del PIB es suficiente o el del aumento de la Deuda o del paro. Después, nos ponemos en un punto determinado al comienzo de la calle y tiramos con fuerza el queso hacia adelante, vigilando el tramo horario para que no haya niños, perros, ancianos o dependientes paseando, ni terrazas a medio abrir, y tras la verificación nos liamos a correr.
Para darle mas interés a la competición y como podemos pasear con el cónyuge o similar, se puede echar una carrera, la parienta a un lado y tú al otro. Como el queso lo mas probable es que como un balón de rugby se vaya para cualquier lado o se acabe parando numerosas veces porque el piso normalmente será muy irregular, la carrera se puede hacer en varias fases y así ver su evolución. Si el queso se va para la carretera o se mete debajo de un coche aparcado se le coge y coloca otra vez sobre la acera y se vuelve a lanzar, así hasta el final.
El que llegue primero de la pareja al término del paseo tras el queso veloz es el ganador pero luego, al fin y al cabo, como los participantes son habitantes del mismo hogar, se repartirán el queso amigablemente para cenar.