Editorial

El otoño caliente que achicharrará al Gobierno

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 12 de mayo de 2020

Una crisis sanitaria de las proporciones de la actual solo puede gestionarse desde la asepsia política. Pero el Gobierno es incapaz. Incluso ahora, antepone sus intereses partidistas, como ha demostrado al premiar al País Vasco en las fases de desescalada frente a otras Comunidades Autónomas, pues ése era el precio acordado con el PNV para otorgar sus escaños a la prórroga del estado de alarma. En esta página lo adelantamos el día de la votación en el Congreso de los Diputados: “Urkullu dirigirá la desescalada en el País Vasco”.

El Comité Científico no es más que una burda patraña que se ha inventado el Gobierno para imponer sus decisiones políticas y sectarias. Un Comité, que pretendía ocultar sus nombres porque cuenta con más asesores o amiguetes de Iván Redondo que médicos y expertos sanitarios. Pero ya ni las mentiras le sirven a Pedro Sánchez para tapar su incompetencia y sectarismo.

Las encuestas más fiables muestran el deterioro de la imagen del presidente por su nefasta gestión de la crisis sanitaria. Y, sobre todo, por el abuso totalitario del estado de alarma. Por eso, se redoblan y se extienden por toda España las caceroladas de protesta contra el Gobierno: contra el riguroso e inexplicable encierro de los ciudadanos, contra el sectarismo de las decisiones de Sanidad, por el cúmulo de errores que ha convertido a España en el país con más mortalidad del mundo por millón de habitantes.

Las protestas se multiplican, pese al encierro de los ciudadanos. Pero se prevé que cuando decaiga el estado de alarma, a principios de otoño se extienda el escenario de movilizaciones contra el Gobierno, de reivindicaciones de carácter político y laboral. También los separatistas se preparan para volver a incendiar las calles de Cataluña. El Ministerio del Interior, en su infame rastreo de páginas webs y redes sociales, ha detectado que se prepara un otoño caliente con manifestaciones y protestas de todo signo. Mientras, ya más de 3.000 víctimas del coronavirus se preparan para presentar una cascada de querellas criminales contra el Ejecutivo por las mortales consecuencias de sus errores. Los españoles quieren achicharrar a este Gobierno por incompetente y sectario.