Madrid sigue siendo el faro político de España. Tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento gobierna el Partido Popular. Parece lógico que el César Sánchez se esfuerce por fragilizar a Isabel Díaz Ayuso y a José Luis Martínez Almeida.
José María Aznar, que mantiene su prestigio y su autoridad, ha salido a defender de forma constructiva a la presidenta madrileña, diana preferida de las flechas que Pedro Sánchez y sus acólitos disparan de forma incansable. Isabel Díaz Ayuso tuvo la inteligencia de llevar a su lado a un peso pesado de la política española, Miguel Ángel Rodríguez, que ha puesto su dilatada experiencia al servicio de la gestión que la presidenta madrileña encabeza.
A mi manera de ver, Isabel Díaz Ayuso está haciendo una gestión eficaz, moderada y constructiva. Soporta con serenidad las calumnias, los bulos y las invectivas. Trabaja de forma incansable, mantiene la lealtad a Pablo Casado y dedica sus mejores esfuerzos al servicio de los madrileños.
Seguramente la presidenta tiene defectos y la oposición autonómica se ocupa con tenaz delectación en señalárselos. Tertulianos y comentaristas de determinados periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales se suman todos los días a la cacería. Supongo que Miguel Ángel Rodríguez recordará a Díaz Ayuso esta máxima política que algunos atribuyen a Manuel Azaña: “Ladran, Isabel, buena señal de que cabalgas”.
Está claro que las terminales políticas y periodísticas de Pedro Sánchez continuarán manteniendo la tensión de forma permanente. Es mucho lo que el sanchismo se juega en Madrid y algunas encuestas reflejan datos demoledores. Una mayoría creciente apoya la gestión de Isabel Díaz Ayuso, que cada día que pasa cobra seguridad en su gestión y firmeza al defender sus posiciones.