No obstante, este valor de referencia se considera provisional dadas las dificultades de medición y las dificultades prácticas relacionadas con la eliminación del arsénico del agua para beber.
El arsénico es un elemento natural de la corteza terrestre; ampliamente distribuido en todo el medio ambiente, está presente en el aire, en el agua y en la tierra. En su forma inorgánica es muy tóxico.
Siempre según la OMS, los pescados, mariscos, carnes, aves de corral, productos lácteos y cereales también pueden contener arsénico, aunque la exposición a través de estos alimentos suele ser muy inferior a la de aguas subterráneas contaminadas. En el marisco, el arsénico está presente principalmente en su forma orgánica menos tóxica.
Existen pruebas clínicas para medir la cantidad de arsénico en sangre, orina, cabello y uñas. La de orina -según la Agencia de Sustancias Tóxicas– es la más fiable para determinar la exposición reciente al arsénico. Las pruebas de cabello y uñas pueden indicar exposición a niveles altos de arsénico en los últimos seis a 12 meses. Estas pruebas pueden determinar si se ha estado expuesto a niveles de arsénico superiores a lo normal, pero no pueden predecir si afectará a la salud.
Según la OMS, los pescados, mariscos, carnes, aves de corral, productos lácteos y cereales también pueden contener arsénico
Ante registros incompletos y poco fiables, así como a pruebas irregulares sobre evaluaciones de riesgo, Joel Podgorski y Michael Berg compilaron datos de 80 estudios sobre arsénico en aguas subterráneas en todo el mundo y utilizaron plataformas informáticas para modelar el riesgo global de arsénico.
El mapa que han elaborado revela los riesgos de contaminación global del agua subterránea, incluso en regiones con pocas o ninguna medición contrastada. Según los resultados, las regiones de mayor riesgo incluyen áreas de Asia y América del Sur.
En relación con este estudio, el profesor Yan Zheng, de Southern University of Science and Technology, en Shenzhen (China), escribe también en el órgano de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AASS) una Perspective (Global solutions to a silent poison). Entre otras cosas, denuncia en este artículo que “las disparidades en la cobertura de los requisitos reglamentarios en Estados Unidos han dejado a más de un millón de estadounidenses en zonas rurales expuestos, sin saberlo, al arsénico con una alta proporción de grupos vulnerables desde el punto de vista socioeconómico y conductual”.