Opinión

Ahora que vamos despacio

TRIBUNA

Víctor Ochoa | Miércoles 27 de mayo de 2020

…ahora que vamos despacio,
como dice Matías I. Zaidman en su canción infantil
vamos a contar mentiras tralará.
Por el mar corren las liebres
por el monte las sardinas tralará.

Era este mi país, donde los artistas son considerados imprescindibles, tanto, que tratamos de ayudarlos, porque quién mejor que ese tipo de gentes para alimentar nuestro espíritu, cuidar del alma y entretenernos con sus ocurrencias, visiones, desdichas y novedades. Nadie quiere descubrir que es artista, yo de eso me he librado, ni que te lo descubran de golpe y porrazo, porque sabemos que sería muy sacrificado y vivirías en precario, pero al tiempo todos lo valoramos porque a nadie se le ocurre despreciar su imaginación, su talento, ni las obras que salen de sus manos; obras artísticas que se plasman por todas partes, lo que deja claro que son bastantes los que han sucumbido a ese leve delirio con un destino lleno de interrogantes tralará.

A todos nos preocupa que no pasen hambre ni calamidades porque entonces se van consumiendo o gritan desesperados, solos o agrupados y por eso les hemos proporcinado unos espacios mitad estudio mitad casa donde habitan y hacen sus trabajos. Eso les alivia y mejor no menealo tralará.

Luego están Los coment-arte para explicarnos a los demás y sin machacar a nadie, lo que significa y la verdad es que parecen también gentes mucho más sosegadas que cuando criticaban y criticaban y criticaban. Son como nuestros predicadores o apóstoles de las deidades y demonios de los artistas ante la muchedumbre, o sea a nosotros y nosotras, pero hablando desde el suelo, sin subirse a un púlpito ni a una caja, ni pegando gritos a mansalva y callando lo que es o debe ser el Arte, como si aquél término otrora sagrado hubiese desaparecido del mapa y hasta puedes pasear, ¡qué cosas!, con ellos/as por el parque! tralará.

Tampoco tenemos aquél Ministerio de Cultura, con muchísimos despachos, contables y letrados y lo que hay ahora más parece la antesala gigante de una Ópera a donde llegan los poetas, escritores, músicos, pintores, etc a decir sus cosas y a quejarse. Entré una vez y aquello parecía el ensayo general de un gran espectáculo al que aún no hubiera llegado el director de orquesta. De locos, pero se toma nota de todo y lo primero fue cambiarle el nombre de la fachada por las iniciales Y.T.Q.H.S, que como nadie recuerda lo que significaban, le llamamos Y TÚ QUÉ HACES, "por aquello de que si hacen bien lo que hacen nosotros les ayudamos con el resto" y hay que ver el efecto que tiene ese lema en su confianza y el deseo de arriesgar a tope tralará!

Me están recordando, desde este lado, que los verdaderos artistas surgían de lo contrario, de circunstancias adversas, paupérrimas, terribles, del aúnapesardetodo, pero eso ya no lo consideramos necesario ni conveniente, al tiempo que me susurran
del otro lado que antiguamente si en cada casa había al menos un cura, un médico, un militar, un contable, un loco o un desviado, ahora lo más normal es que salga un artista o artesano, lo que puede ser mejor imagino que tenerlos a todos aquellos juntos en uno y sin poder separarlos.


Pues ya me está apostillando algún descerebrado que así en mi país
cualquier persona es artista
y tengo que responderle que no, que aquí lo que pasa es que
cualquier artista es persona tralará.
Por el mar corren las liebres
Por el monte las sardinas tralará.

VICTOR OCHOA
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