Bolivia
Miércoles 20 de agosto de 2008
El transporte y el comercio urbanos fueron paralizados en las ciudades en huelga, pero no había reportes de alteraciones en actividades económicas claves, particularmente en la industria petrolera que bombea suministros de gas a Argentina y Brasil. Esta es la primera huelga política contra Morales, desde que el Mandatario indígena arrasó en un referendo de mandatos realizado el 10 de agosto, con un respaldo de 67.4 por ciento de los votantes.
Cuatro prefectos opositores, quienes ahora encabezan la huelga, fueron ratificados también en esta consulta. Los líderes de Santa Cruz y otras cuatro provincias, que en el último año realizaron media docena de huelgas y otras protestas regionales contra Morales, exigen el reconocimiento a las autonomías regionales y la devolución de parte de un impuesto petrolero.
El Gobierno, que pretende aprovechar el respaldo del referendo para acelerar la aprobación de una nueva Constitución, que dará más poder a los indígenas y consolidará un modelo económico socialista, ha ofrecido dialogar sobre el polémico Impuesto Directo a los Hidrocarburos. Ese tributo es una especie de regalía creada en 2005 por presión de sindicatos y otros grupos afines a Morales, quien dijo el lunes que la huelga era una conspiración, producto de la desesperación política opositora.
Los medios coincidieron en que la huelga era casi total en las capitales de los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Beni y Pando, pero que en el interior de las provincias tenía escaso impacto.
TEMAS RELACIONADOS: