Saltan oscuras chispas entre ambos ministerios. La Guardia Civil se siente más próxima a Margarita Robles y cada vez más lejos de Grande Marlaska. El ministro del Interior va a terminar en los Tribunales de Justicia, puesto que, según la mayoría de los analistas, mintió al Parlamento, sede de la soberanía popular. A muchos les parece claro que destituyó a Pérez de los Cobos porque el coronel se negó a informarle del contenido del escrito elevado a la jueza Rodríguez-Medel. En funciones de policía judicial, Pérez de los Cobos habría cometido un delito si hubiera atendido a las exigencias de filtración que le hicieron, tal vez no directamente por parte de Marlaska, pero sí de forma indirecta. Los jueces decidirán.
Pedro Sánchez no tiene cómoda la situación que se ha creado entre los dos ministerios, entre otras razones porque el entorno del presidente cree que Marlaska no ha hecho otra cosa que cumplir las órdenes del líder sanchista.
Margarita Robles es una política prudente y hará todo lo posible porque no trasciendan las desavenencias, pero no parece dispuesta a dejarse pisotear por Marlaska ni a que éste la ningunee.