Visto lo visto, ¿qué sentido tenían las últimas prórrogas del estado de alarma si España entera lleva 'de facto' semanas en ‘desfase 3’ del proceso de desescalada? ¿Por qué dicen desde todas las administraciones que es obligatorio llevar mascarilla y guardar la distancia de seguridad si luego la gran mayoría de ciudadanos no lo cumple?
Uno sale a la calle, va a trabajar o pasea, hace algo de deporte, va a la compra, echa gasolina o sube al transporte público, saluda al vecino, le pregunta por la familia y la salud, ahora, además, se hablará de fútbol... se mueve, en definitiva, aprovechando que se han relajado las franjas horarias que había dispuestas en fases anteriores y ha sido triste comprobar que la gente, esa misma a la que siempre queremos dar la legitimidad que realmente tiene, pero a la que también decimos que no es tonta, que es responsable y que sabe lo que hace, pues vemos que no cumple, que no siempre sabe lo que hace, no siempre es supuestamente responsable y muchas veces dudo de que piense las cosas.
Mientras había fuerzas del orden y toque de queda, confinamiento y éxito. En cuanto se ha relajado ese control y la Policía no sanciona a quien no lleva mascarilla, no vela porque se cumpla la distancia social de seguridad, permite que haya niños de 8 años jugando en la calle a las 00:00 horas porque sus padres toman copas en una terraza pegados a sus familiares y amigos, en España hay desfase 3 y desfase 2, desfase en general.
En cuanto ha disminuido ese control, la gente hace caso omiso. Y pueden entender que la expresión que me viene a la cabeza ahora mismo no es precisamente “caso omiso”.
La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué si hay expertos que dicen que el virus todavía está ahí y que llevamos cerca de 50.000 muertos, la gente se pasa la normativa “por el arco de triunfo”? ¿Por qué los políticos y presentadores de televisión no dan ejemplo?
No me gustaría pensar, pero no puedo evitar pensarlo, que el hecho de que nos mientan con los datos de fallecidos diarios esté generando una falsa sensación de seguridad. Ya saben, como las mascarillas que regalaba la Comunidad de Madrid, que decían que eran muy buenas y daban una falsa sensación de seguridad.
Datos falsos todos los días que dicen que no hay muertos en las últimas 24 horas y en las últimas 48 horas y en las últimas 72 horas que dan la sensación de que todo está controlado y ya no hay peligro y podemos salir tranquilamente en grupo y juntarnos y hacer botellón y volver a sufrir atascos porque todo el mundo vuelve a conducir y llenar terrazas con las mesas y las sillas pegadas...
Si esto es el 'desfase 3', ¡cómo será la nueva normalidad! Los que mandan nos mienten con el número de fallecidos para que pensemos y todo el mundo piense también, especialmente ese turista ávido de playa y chiringuito, que España es segura y que, por supuesto, lo están haciendo muy bien. Este Gobierno nos miente y si no lo hace, entonces, ¿por qué sigue habiendo estado de alarma, normativas, restricciones y falta de libertad?
¡Ay, qué bien se gobierna a base de decretos!
No me gustaría pensar que Pedro Sánchez también le esté cogiendo gustillo a los tics totalitarios por los que toda la cohorte de Podemos adherida al Gobierno de enchufados ha apostado siempre firmemente, pero es que no puedo evitar pensarlo.