Opinión

Obremos que la idea a muchos nos cabrea

TRIBUNA

Emilio Arnao | Lunes 15 de junio de 2020

Algunos quieren y se esfuerzan por que la pandemia nunca acabe, pues en acabar, acabosen sus tinajas de tólogos, tomos e ilustres linajes. Que toda guerra acostumbra a ser telilla de los poderes en antes testimoniados, en que por testamento imperios crezcan sin vencidos ni por tiempo alguno agotado.

Mas, en solo, los mesmos cuentos del Tonel son los que ya escribiera Jonathan Swift con sus gráficos olores. Y en esta melodía de maritornes, terciando la tan familiar alcahuetería, en sus sólitos contratos, aun con los muertos con un ojo abierto y mal sepultados y contados, alguien o alguienes van abriendo los sacos por mor de su vana sofistería.

Empero, aquí quede como vino en taberna, muy a pesar de este monetarismo blindado, en razón y en armónica reflexión algo que nos ha cambiado. Que aquesta continental Tierra no es, por conciencia, la zapateta perra que colee y en boca lleve la llave eterna con la que, en estos mercados de posguerra, se deserte cual siempre lo trillado en la siembra.

Así pues, ustedes, hijos de algo o por algo hijos, dejen ya de tiznar los lienzos del diablo, y, por este supuesto, tomad por cojón este vocablo e id a cuatro andares poniéndoos, que el despertar de las niñas de nuestros ojos, con blanco recordar y sueño al cambio, en esta noche que espera, cañonea dulcemente los vuestros acaudalados dineros, capitales que son abrojos.

¡Va de mí¡ Bonitamente. Que ya se dinamitaron las billonarias democracias con sus mecánicas y hasta el cielo escaleras.

Y esto uno dice, sin intención de espantar a aquel que se sintiese espantado, porque, en desenlace, alargo con mi adarga o amarga palabra lo que sigue:

Y, si hoy y mañana y ayer, no existieran las ideologías.

¿Qué es la Idea?

¿Quién o quiénes tejen la bandera de sólo una de las tantas Ideas?

Por seguro que cualquier filósofo alemán nos asaría la respuesta con su tocinete pensar. Pero en esto, ahora que el mundo es siglo más que XXI, cuando todo se trabuca según se levante la mar, no haya ciencia ni conocimiento ni menos acá inteligencia artificial que a todos nos una.

Obremos que la Idea a muchos nos cabrea. ¿Y el porqué? “Sentaos, majagranzas, que adondequiera que yo me siente será vuestra merced cabecera”, me susurra el autor de Rinconete y Cortadillo. Que luego luego se me antoja que no uso correcto hacemos de la etimología del susodicho concepto, dado que ni existe la verdad ni la mentira vence.

Por esto y por lo otro, acabemos con estos versos de un poeta ciego, mas tan ocurrente:

No sé si volveremos en un ciclo segundo

como vuelven las cifras de una fracción periódica;

pero sé que una oscura rotación pitagórica

noche a noche me deja en un lugar del mundo.

¡Toma esto Facundo¡ ¡Que me corro como Abundio¡

NOTA: correrse en antiguo castellano significa avergonzarse.