AL AIRE LIBRE

MARIANO RAJOY Y LA MONARQUÍA PARLAMENTARIA

Luis María ANSON | Viernes 19 de junio de 2020
Rajoy hizo una espléndida gestión económica durante los años en que presidió el Gobierno de la nación. Se equivocó...

Mariano Rajoy hizo una espléndida gestión económica durante los años en que presidió el Gobierno de la nación. Se equivocó, sin embargo, en la gestión política, sobre todo en Cataluña. Los lodos del albañal en el que chapoteamos desde entonces se originaron sustancialmente por los torpes polvos de los errores marianitas en la Comunidad Autónoma catalana.

El expresidente del Gobierno escribe hoy en el diario El Mundo un artículo sobre la abdicación de Juan Carlos I y sería injusto no reconocer el acierto y la claridad con que expone y analiza aquel acontecimiento.

“La ley -escribe- nos hace a todos iguales y ampara nuestros derechos; las instituciones, por su parte, permanecen en el tiempo por encima de los cambios de gobierno y constituyen tanto un sistema de contrapeso al poder como un eje de estabilidad y certidumbre para cualquier sociedad”.

La Monarquía parlamentaria es, para Mariano Rajoy, la institución clave sobre la que se asienta la estabilidad española. “La Monarquía “es el símbolo de la unidad y la permanencia del Estado -afirma el expresidente-, pero no se limita a ello; encarna también otros valores intangibles tanto para la convivencia como para la imparcialidad de las instituciones, la estabilidad política o la concordia”.

Gracias a la inteligencia del líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoce Rajoy, la abdicación del Rey Juan Carlos I, que suponía la proclamación del nuevo Monarca, transcurrió ordenadamente y sin inquietudes. Don Felipe fue respaldado como Rey por el 86 por ciento del Congreso y el 90 por ciento del Senado. Los representantes de la soberanía popular se manifestaron de forma inequívoca.

Competencia, responsabilidad, templanza, mesura, son las cualidades que han adornado a Felipe VI en los años de su reinado. Ha cimentado su acción “con gestos de tanta trascendencia jurídica como su discurso del 3 de octubre de 2017 o tan solidarios como su visita al hospital de campaña de Ifema durante los peores días de la pandemia”.
Bien, en fin, por Mariano Rajoy. A los seis años de la proclamación como Rey de Felipe VI, ha sabido dedicarle las palabras que, en justicia, el Monarca se merece.