El Atlético de Madrid se presento este sábado en el Metropolitano con la posibilidad de acceder a la tercera plaza clasificatoria, un lugar que no pisaba desde enero y que desde el club se ha proclamado como el objetivo prioritario. Le visitaba un Valladolid que empieza a estar urgido, pues no ha cerrado su permanencia en Primera todavía. Así las cosas, Diego Pablo Simeone eligió aplicar rotaciones, como ha venido haciendo desde el regreso del fútbol tras el parón por culpa del impacto del coronavirus en el planeta.
En la balsámica goleada del duelo previo, en Pamplona, ideó cuatro cambios; este fin de semana sentaría a siete titulares, entre los que destacaría la suplencia de los fundamentales Koke, Saúl y Lodi. El canterano Manu Sánchez tuvo su alternativa en el lateral, con Héctor Herrera y Marcos Llorente en el centro del campo, y Lemar conectando con la pareja conformada por Morata y Joao Félix. Mientras, Sergio González quiso localizar la tecla reservando al talento de Alcaraz, Óscar Plano y Enes Ünal. Saldría con un trabajador 4-5-1 (con nueve variantes).
Y los pucelanos, en los que debutaba el portero José Antonio Caro, desarrollarían una puesta en escena tan competitiva que contaminó de dudas un devenir colchonero muy denso. Amén de probar a Oblak a las primeras de cambio. El esloveno sacó como pudo en intento inaugural de Waldo, extremo hoy que a los tres minutos descerrajó un derechazo espinoso. El mismo regateador lo intentaría de nuevo cuando se pasaba la media hora. Gestó una contra en la que desbordó por banda y cedió para que Guardiola asistiera a Matheus, que perdonó con todo a favor.
Le costó un mundo al Atlético funcionar con fluidez cuando, como en esta jornada, se le entregan metros, la pelota y la iniciativa. El carácter previsible del juego evidenciado en esta fecha sólo era fracturado por los avances de Trippier y Marcos Llorente. Mas, la ausencia de precisión en tres cuartos de cancha, de aceleración coordinada y de creatividad en estático volvieron para rubricarse como problemas persistentes en la trinchera rojiblanca. Con los castellanos muy cómodos. En todo el primer acto, no sufrirían los vallisoletanos más que con el testarazo que marró Morata en el quinto minuto.
Avanzada la reanudación y con el paisaje sin modificarse -el Valladolid era el bloque que creaba incertidumbre, trazando contras que prometían-, el 'Cholo' tuvo bastante y activó el 'plan B'. Su insulsa posesión, que dejaba claro que no era el día en el pase de Thomas o de Herrera, no dio frutos, si bien lo buscaron tímidamente Llorente y Lemar -en otra actuación muy gris-. Comparecieron Diego Costa, Correa, Koke, Carrasco y Vitolo -por Llorente, Herrera, Lemar, un soso Joao Félix y el desaparecido Morata-, en el toque de corneta del técnico argentino.
Estaba en una contrarreloj el escuadrón colchonero, que debía amortizar los pinchazos de Sevilla y Getafe. Y cuando menos se esperaba que se disolviera la seria rigidez defensiva pucelana, un error de su debutante portero les condenaría. En el minuto 81 respiraron los locales, cuando Caro ejecutó un error de cálculo en una acción aérea y Vitolo, que no había jugado nada desde que se reanudara la competición, cabeceó a la red el definitivo 1-0. Certificando una victoria madrileña tan valiosa como poco merecida (aunque instantes antes el meta blanquivioleta salvó a los suyos con una parada al lanzamiento de Thomas Partey). Los visitantes se irían de vacío a pesar de haber lucido mejor sobre el verde.
- Ficha técnica:
1 - Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Giménez, Hermoso, Manu Sánchez; Llorente (Vitolo, m. 72), Herrera (Carrasco, m. 57), Thomas, Lemar (Koke, m. 57); Joao Félix (Correa,m. 64) y Morata (Diego Costa, m. 64).
0 - Valladolid: Caro; Antoñito, Kiko Olivas, Javi Sánchez (Enes Unal, m. 83), Raúl Carnero; Hervías, Míchel, San Emeterio (Alcaraz, m. 46); Matheus (Kike, m. 74), Waldo (Óscar Plano, m. 72); y Sergi Guardiola (Miguel, m. 46).
Gol: 1-0, m. 81: Vitolo.
Árbitro: González Fuertes (C. Asturiano). Amonestó a los locales Thomas (m. 56), Hermoso (m. 59) y Diego Costa (m. 75) y al visitante Waldo (m. 64).
Incidencias: partido correspondiente a la trigésima jornada de LaLiga Santander, disputado sin público en el estadio Wanda Metropolitano. Antes del inicio del partido, el músico Pablo Navarro interpretó al violín el himno del Atlético de Madrid durante el minuto de silencio en memoria de todos los fallecidos durante la pandemia del covid-19. En la butaca de cada uno de los 50 abonados fallecidos se colocó una camiseta con su nombre y dos flores, mientras que en la pantalla circular aparecieron los nombres de los 71 socios fallecidos durante la pandemia. El banquillo local lo presidió una camiseta de Radomir Antic, campeón del 'doblete' de 1995-96 como entrenador del Atlético, y en el palco se colocaron las camisetas de las leyendas del club Joaquín Peiró, Miguel Jones y José Luis Capón, además del jugador infantil Christian Minchola, fallecidos durante este periodo.