AL AIRE LIBRE

NORMALIDAD INSTITUCIONAL

Luis María ANSON | Miércoles 12 de agosto de 2020
De Pedro Sánchez no se fía casi nadie, ni siquiera sus socios de Gobierno y de investidura. Es ejemplarmente leal, eso sí...

De Pedro Sánchez no se fía casi nadie, ni siquiera sus socios de Gobierno y de investidura. Es ejemplarmente leal, eso sí, a su propósito de mantenerse en el poder al precio que sea. Y juega con los más diversos personajes. Del Rey abajo, todos. Es un político roca, un político lapa pegado a la roca y dispuesto a capear borrascas y temporales sin alterar su posición. Desde que Felipe González le expelió de Ferraz, ha ganado todas las batallas, dentro y fuera del partido y ha decidido convertirse en el César.

Dicho todo esto, habrá que convenir la normalidad institucional que supone la audiencia en el palacio de Marivent de Su Majestad el Rey Felipe VI al presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Tal vez solo sea una apariencia, pero, en mi opinión, resulta constructiva y conveniente. Demasiadas cosas están descoyuntando la estabilidad del sistema español para que se cuarteara públicamente la relación entre el Rey y el presidente. Juan Carlos I cultivó esa relación con especial cuidado fuera cual fuera el pelaje presidencial, y no falló nunca el encuentro veraniego para decidir cuestiones de Estado.

Así es que, entre tantas censuras, entre tantas críticas obligadas por la temblorosa actualidad española, vale pena subrayar como altamente positiva la audiencia veraniega que devuelve a la normalidad la vida institucional española. No sabemos por cuanto tiempo, pero habrá que esforzarse por construir lo que algunos quieren destruir, lo que en ciertos sectores políticos se pretende devastar.

En una nación duramente azotada por la pandemia, en parte considerable por los errores del Gobierno, la conversación institucional entre el Rey y el presidente supone un factor de tranquilidad y estabilidad. Y así hay que subrayarlo.