La imagen ha sorprendido a más de uno y es que ver a un cardenal en mangas de camisa y con tirantes entrando en un café junto a un mInistro socialista ha dejado a “ese más de uno” con los ojos más abiertos que ante una posible aparición.
Omella, Cardenal-Arzobispo de Barcelona y Presidente de la Conferencia Episcopal Española se ha encontrado con el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, en el pueblo natal del purpurado, Cretas, en el Matarraña turolense, donde Monseñor Omella disfruta de unas semanas de merecidas vacaciones y el titular de Sanidad estaba pasando unos días de descanso en la zona y se fueron a tomar un café en el hotel de la localidad, café al que se unió el alcalde de la localidad, el popular Fernando Javier Camps Juan.
Fue una reunión distendida, según nuestras noticias, entre un hombre de Iglesia y un socialistas católico practicante, que según muchos es la persona más adecuada para liderar por parte del gobierno, el complicado entendimiento entre el ejecutivo y la Iglesia particular de nuestro país con temas pendiente muy importantes, como el de la educación donde las piedras colocadas por intereses de una parte del gobierno de coalición, hacen muy difícil el entendimiento.
El Cardenal Omella tiene muchas dificultades en el gobierno de su diócesis donde también hay quien coloca piedras en su camino pastoral. Lo mismo sucede en su Presidencia de la Conferencia Episcopal Española donde los que no votaron su elección critican su actuación. Pero Omella tiene “tirantes” y presencia pastoral con el apoyo de la Plaza de San Pedro, que desea que el diálogo con los diferentes gobiernos, sean del color que sean, llegue a buen fin en beneficio de los católicos de los distintos países.
Salvador Illa, por su parte, tiene que lidiar con el trágico problema de la pandemia y con duras críticas también entre sus compañeros, pero es un hombre imprescindible para el diálogo con la Iglesia, sobre todo tras los acontecimientos separatistas. Tal vez por eso, el cardenal Omella, según me cuentan, en una de las Eucaristías celebradas en la pasad festividad de San Roque oficiada en uno de los pueblos turolenses, rogó “para que se aparquen las diferencias políticas y se trabaje de forma conjunta y en busca del bien común para afrontar la situación de crisis sanitaria y económica”.
Omella en tirantes y sin sotanas deslumbrantes es un ejemplo para muchos.