El hundimiento y posterior abandono de Egan Bernal es una de las imágenes de esta edición del Tour de Francia. Sin duda. El Ineos apostó por él, dejado sin convocar a Chris Froome y a Geraint Thomas, pero el colombiano falló con estrépito. Así que los británicos se adaptaron a la situación y salieron a cazar etapas. Y la jugada les ha acabado de salir este jueves, en la decimoctava jornada. Michal Kwiatkowski y Richard Carapaz homenajearon a su equipo llegando ellos dos solos para ganar. Llevándose el polaco los honores en La Roche Sur Foron.
Cruzaron la meta, tras dar una exhibición y aprovechar la caída de la perla suiza Hirschi, juntos. Casi abrazados, regalando a su escuadra otra de las imágenes para la posteridad de la Grande Boucle. El ecuatoriano lo había intentado en todas las etapas alpinas y en esta decidió brindarle el triunfo a un compañero que bien podría ser su gregario en años posteriores. Así, Kwiatkowski, campeón del mundo y vencedor de la Milán San Remo y la Strade Bianche, se dio el gusto de estrenar su palmarés en la competición más importante del ciclismo internacional.
Amortizaron la ocasión, asimismo, para rendir tributo al exdirector del Ineos Nicolas Portal, fallecido el 3 de marzo. Su equipo necesitaba una alegría y la mencionada dupla se vació para alcanzarla. En un desenlace emotivo, decidieron no disputarse la victoria y celebraron unidos el doblete. Por detrás arribaría el grupo de favoritos, con Primoz Roglic imperial con su Jumbo Visma y con Mikel Landa y Enric Mas escalando dos puestos en la clasificación general de la carrera. Con sólo una cronoescalada para definir los peldaños finales.
El relato de esta fecha, que discurrió entre Méribel y La Roche Sur Foron, a lo largo de 175 kilómetros, planteaba más de 4.000 metros de desnivel acumulado, sin un metro llano. Se trataba de la última etapa de montaña de este Tour y muchos de los equipos que todavía no se subieron al podio intentaron entrar en una fuga muy numerosa. A ella accederían Carapaz, por tercer día consecutivo, y Hirschi como nombres más destacados. De hecho, el suizo peleó por hacerse con la clasificación de la montaña.
Coronó en cabeza por delante del ecuatoriano las cimas del Roselend (1ª Categoría), La Route des Villes y el Col de Saisies, acercándose al liderato de Pogacar en la pugna de los escaladores. Mas el helvético se estrellaría en un descenso, a 65 kms/hora. Ahí perdió el tren de Carapaz, que viajaría con Kiatkowski y Pello Bilbao hacia la victoria del día. Los tres coronaron el Aravis (1ª Categoría) con 50 segundos de ventaja sobre Hirschi y más de 8 minutos con respecto a un pelotón que era gobernado por el ritmo impuesto por el Jumbo Visma de Roglic.
Entonces se llegaría a la última gran ascensión de la presente edición del Tour, el Plateau des Glieres. Se erigía con 6 kilómetros de recorrido y un desnivel medio del 11,2%. Un puerto de Categoría Especial como postre. Y un escenario para que los gallos azuzaran al maillot amarillo o a sus rivales particulares. Eso sí, su cima estaba a 30 kilómetros de meta, con lo que gozar de la compañía de gregarios se antojaba indispensable para la aproximación la bandera a cuadros.
Resistirían el duelo Carapaz y Kwiatkowski, quienes soltaron a Bilbao y coronaron con seis minutos de colchón. Les tocaba trabajar un poco más, pero se sabían muy cerca del triunfo. Y entre los favoritos fue Landa el que primero abrió fuego. El vasco atacó a tres kilómetros de la cima, en un intento valiente y desesperado por acercarse al tercer puesto de la general. Llegó a lograr varios segundos, pero no le dieron las piernas. Y, para colmo, Pogacar todavía aceleraría en busca de los puntos para la clasificación del maillot de puntos rojos. Con Eric Mas sobrado.
Quedaba una zona de tierra y con rampas considerables. Ahí terminaron de quedar sepultados Adam Yates y Rigoberto Urán, que cederían su lugar en la general a los españoles. Landa y Mas se pusieron a tirar con todo, más aún cuando se dieron cuenta que Richie Porte había pinchado. El alavés recibiría la ayuda de Bilbao, que se había descolgado. Pero el fuelle del Bahrain no dio para más y Porte volvería al grupo, junto con otro par de miembros del colosal Jumbo. Todos ellos cruzarían la meta juntos. Los españoles ganaron dos peldaños (quinto y sexto, respectivamente) y "Supermán" López mantuvo la tercera plaza. Posiciones que habrán de defender el sábado, en la crono de La Planche des Belles Files. Tras otra espectacular oda al ciclismo.