Nacional

Otegui sale a la calle decidido a negociar con el Gobierno

Será liberado el sábado con cuatro causas pendientes

Lunes 25 de agosto de 2008
La negociación del Gobierno con ETA, que marcó la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, quedó rota. El brutal atentado en la T4 el 30 de diciembre de 2006 no fue suficiente para que el Ejecutivo diese por cerrada esa negociación, sino que se limitó a dejarla “en suspenso”. Mientras, Zapatero seguía dando muestras de consideración hacia la banda que se interpretaron como gestos del Gobierno hacia Eta, dentro de un contexto de negociación entre ambos.

Los más importantes fueron, por un lado, permitir a ANV, una marca tomada por los batasunos para sortear la Ley de Partidos, que participase en las elecciones municipales del 27 de mayo. Por otro, los esfuerzos para que Arnaldo Otegui y, sobre todo, Ignacio de Juana Chaos, salieran de la cárcel. Fue el sanguinario responsable del atentado de Hipercor el primero en salir de la cárcel, después de que el Gobierno considerase que su salud corría peligro a causa de la huelga de hambre del etarra. El 12 de octubre de 2007 se le enviaba al Hospital Donostia de San Sebastián. Poco después la Fiscalía forzaba la absolución de Arnaldo Otegui, al retirar los cargos que pesaban contra él por enaltecimiento del terrorismo.

Pero entonces la situación política cambió, y con ella la situación personal tanto de De Juana como de Otegui. Eta dio unilateralmente por terminada la negociación, y el Gobierno dio por concluida su política de gestos hacia la banda: encarceló primero al ex jefe de Eta, e inmediatamente después a Arnaldo Otegui. Eta reaccionaba ofreciendo detalles de las negociaciones entre los dos que, de confirmarse, mostrarían que el Gobierno habría mentido al respecto en más de una ocasión.



La excarcelación de Otegui se produce en un contexto diferente, ya que la negociación, formalmente abandonada, no centra el debate político. Pero el dirigente batasuno ha dejado caer su disposición a retomarla.

De llegar el caso, el Gobierno se vería forzado a mostrar una vez más su disposición al diálogo en relación con el horizonte penal de Otegui. No por enaltecimiento del ex jefe de Eta José Miguel Beñarán, alias “Argala”, ya que el batasuno quedará en la calle por ese delito el próximo sábado 30 de agosto, pero sí por las otras cuatro causas que todavía tiene pendientes.

Dos de ellas son, como en el caso anterior, por enaltecimiento del terrorismo, tanto por el homenaje a José María Sagarduy, como por su mítin en Anoeta en 2004. A ello hay que sumar otro presunto delito por pertenencia a banda armada (Eta) y uno último por desobediencia y quebrantamiento de las medidas cautelares.

TEMAS RELACIONADOS: