El delantero español ha pedido al Atlético salir este año del club y negocia una cesión con la Juventus. Por otro lado, el delantero uruguayo, que no entra en los planes de Ronald Koeman para su nuevo Barcelona, negocia la rescisión de su contrato con los azulgrana y apunta a ocupar el hueco libre en el conjunto de Simeone.
Este baile de nombres a tres bandas lleva en curso desde hace unas semanas, con la búsqueda de una delantero por para de la Juventus como origen. El equipo italiano tenía en su lista de posibles fichajes a Luis Suárez, Dzeko y, tras lo de este lunes, también a Morata.
Los problemas de Suárez a la hora de lograr el pasaporte italiano han decantado la balanza a favor del español, que regresa a la "vecchia signora", donde jugó desde 2014 a 2016, tras unas aciagas temporadas en Chelsea y Atlético de Madrid. El delantero se marchará en calidad de cedido, pues este verano el Atlético ejerció la opción de compra obligatoria por 55 millones de euros tras llegar cedido del equipo inglés hace temporada y media.
En los planes del Atlético se buscaba un delantero para suplir a Diego Costa, pero la petición de Morata ha supuesto un giro de timón.
Y ese sustituto será Luis Suárez, una vez resuelva su contrato con el FC Barcelona. El charrúa, a sus 33 años, llegará a la capital española para liderar la delantera de Diego Simeone las dos próximas temporadas con un salario de 9 millones de euros netos por temporada.