Opinión

Lo mejor de ambos mundos

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Lunes 21 de septiembre de 2020

Que una parte en las negociaciones de un tratado internacional diga que ha conseguido “ lo mejor de ambos mundos” como resultado, es equivalente a decir que ha logrado lo que quería y además lo que le convenía al contrario; lo cual es difícil de creer aunque puede ser. Ahora bien, que pasado el tiempo y a la hora de ejecutar lo acordado en el tratado, la misma parte que ha dicho lo anterior diga ahora que la contraria quiere lograr ”lo mejor de ambos mundos” también, eso significa que no lo era tanto la primera vez.

En el Brexit las cosas están cada vez peor y el horizonte que se presenta tras las numerosas e infructuosas rondas de negociación para un nuevo tratado y una nueva relación entre el Reino Unido y la Unión, es de fracaso total, con lo cual hay que pensar que algo, no ahora sino antes de empezar, estaba mal.

Los tratados internacionales, por este orden, se respetan, aplican e interpretan en caso de necesidad, para lo cual disponen de sus propios mecanismos. La Unión Europea ha anunciado que va a denunciar una violación del derecho internacional porque el Reino Unido ha presentado un proyecto de ley de mercado interior para después del periodo de transición porque dice que incumple disposiciones del tratado sobre legislación aduanera y ayudas de estado.

Según el protocolo del tratado, Irlanda del Norte permanecía en el territorio aduanero del Reino Unido, pero, al mismo tiempo, la Unión decía que Irlanda del Norte se beneficiaría del mercado único europeo y con ello se evitaría una frontera rígida con Irlanda y se preservaría la integridad del mercado. O sea, que para la Unión eso era una solución de “lo mejor de ambos mundos”.

A continuación el protocolo dice que se llevarían a cabo los controles necesarios de las mercancías que entren en Irlanda del Norte desde el resto del Reino Unido y no se les aplicarían derechos de aduana a menos que hubiera riesgo que acabasen en la Unión.

Pero luego, más adelante, el protocolo añade que ninguna disposición puede impedir al Reino Unido garantizar el acceso sin restricciones a su mercado de las mercancías que entren en Irlanda del Norte desde el resto del Reino Unido, que es lo que dice el Reino Unido que está haciendo con su proposición de ley; es decir, una solución de “lo mejor de ambos mundos” también.

En vista de lo cual, ahora nosotros nos preguntamos: ¿era “lo mejor de ambos mundos” la solución mejor para la negociación de un tratado con un estado que se ha retirado de la Unión, cuando resulta que tanto se puede esgrimir en contra como a favor?

La retirada de la organización no estaba prevista en la original Comunidad Económica Europa y su introducción posterior solo tiene en la política su explicación, como lo confirman los comentarios que hizo el Presidium (órgano supremo de la convención que se formó para reformar los tratados fundacionales y responder a las críticas de falta de democracia, y que acabó elaborando una constitución que luego no se aprobó) que dijo que constituía “ una señal política para cualquiera que estuviera inclinado a decir que la Unión es una entidad rígida de la que es imposible salir.

El Brexit está ahora en una situación contraria a la mejor, en la que nadie gana, que es lo peor. La Unión nunca debería haber permitido salir de la organización a un miembro dando un portazo, es un error garrafal que ahora hay que pagar.

Un consejo para terminar: Von Clausewitz decía que “nunca se debe empezar una guerra que uno no haya ganado ya”, y ésta del Brexit estaba ya ganada antes de comenzar.