La ministra de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, ha vuelto a mostrar su lado más personal, íntimo, sentimental y familiar en una entrevista en Vanity Fair. La mujer de Pablo Iglesias ha hablado sobre su relación con la Reina Letizia, sobre moda y también sobre los rumores que desde hace meses aseguran que el vicepresidente del gobierno le ha sido infiel.
Antes del verano, en las redes sociales se desató el rumor de que la pareja de políticos se había separado y que Iglesias vivía ahora con la asesora Lilith Verstrynge.
En aquel momento, fuentes del partido lo negaron. Montero lo ha hecho también ahora durante su encuentro con la revista. "Quien se inventa esas cosas no conoce nuestra vida. Cualquiera que vea nuestra rutina se reiría mucho, como les ocurre a nuestros escoltas y a la gente que trabaja con nosotros", explica la ministra de Igualdad, después de ser preguntada por el asunto.
La ministra de Igualdad confiesa, además, ser pudorosa y conservadora en algunas cosas, una de ellas las relaciones de pareja, en las que no contempla ni por asomo la posibilidad de una relación abierta. "En eso soy conservadora y no lo digo como virtud. Soy consciente de que soy así y no es una de mis prioridades de transformación…", cuenta.
Sin embargo, a pesar del pudor que asegura sentir, Montero confiesa que "aunque siempre se ha sentido heterosexual, en su juventud y adolescencia probé diferentes cosas".
Preguntada por sus contactos institucionales como ministra, señala que la Reina Letizia le pareció "una mujer inteligente" e "irónica" que "llevaba la reunión bien preparada" y con la que habló temas que les interesaban a las dos a pesar de ser republicana.
Igualmente, reserva buenas palabras para la presidenta del Banco Santander, Ana Botín: "Me parece una mujer inteligente y de trato agradable. Me sentí cómoda expresándole enormes discrepancias y eso no siempre es fácil", cuenta.
A lo largo de su charla distendida con la periodista Joana Bonet -encuentro que tuvo lugar el pasado 7 de septiembre-, la líder de Podemos se pronuncia, entre otros aspectos, sobre el acoso que sufre su familia en los alrededores de su polémica vivienda, y las amenazas a sus hijos.
La ministra denuncia la difícil situación que atraviesan sus hijos, y no duda en señalar la ideología de los culpables: "Eso es lo que más me ha afectado y claro que pusimos una denuncia, es nuestro deber como padres… Ahí operan una derecha y una ultraderecha que solo sobreviven a través del odio… Creen que amenaza su forma de vida, y no solo tratan de dañarnos personalmente, también quieren convencer a la gente de que está mal comprarte una casa con tu dinero e hipotecarte a 30 años".
No obstante, descarta que la mudanza al chalet de Galapagar haya sido un error. "Dimos ese paso para proteger a nuestra familia. Y lo ocurrido en los últimos dos años ha demostrado que teníamos razón", defiende.
Niega asimismo que este problema haya erosionado su relación: "Hay momentos difíciles y la pareja no es indiferente a las situaciones de tensión, pero también puede fortalecer el proyecto común, porque te hace reflexionar sobre el sentido de permanecer juntos, el sentido de la familia y la importancia de los amigos".