Opinión

Estados Unidos, ¿parte de la solución o del problema?

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Miércoles 30 de septiembre de 2020

El Secretario General de Naciones Unidas advirtió en la reciente Asamblea General que "el mundo está ardiendo y es urgente revertir el curso del cambio climático", convocando a la acción para combatir el calentamiento global en un evento de líderes mundiales el 12 de diciembre, a cinco años de la firma del Acuerdo de París., reconociendo que la última década fue la más calurosa registrada y las concentraciones de gases de efecto invernadero han seguido aumentando. El mundo necesita el progreso económico como condición, aunque no siempre suficiente para eliminar la pobreza y la indigencia, por esta razón es necesario retomar el sendero del crecimiento económico pero, al mismo tiempo, abatir las emisiones. mediante medidas orientadas a la expansión de las actividades que contribuyan a reducir las emisiones contaminantes

La elección presidencial que tendrá lugar en Estados Unidos dentro de pocas semanas es crucial para el futuro de nuestra Tierra. Recordemos que cuando el republicano Bush (h) asumió la presidencia en el año 2001, inmediatamente negó la ratificación del Protocolo de Kioto, lo mismo ocurrió cuando asumió el presidente Trump (2016) y decidió el retiro de los compromisos del Acuerdo de París (2015) y además anulo medidas adoptadas por Obama para abatir las emisiones contaminantes;

Cuando el Partido Republicano triunfa en las elecciones del año 2016 y es electo Trump, Estados Unidos segundo contaminador mundial, deja de ser parte de la solución para convertirse en parte del problema por el diseño de nuevas regulaciones que contribuyeron a debilitar la expansión de las energías limpias y la conservación energética. Lo grave es que no hay más tiempo para perder ya que, como dijo Obama “Somos la última generación que puede hacer algo por el cambio climático”.

Las consecuencias negativas del cambio climático han estado fuera de la ponderación económica, porque no se ha incluido el costo de los efectos perjudiciales que este cambio tiene en la salud, la producción y en la viabilidad de naciones que son vulnerables. La aspiración de los contaminantes de eludir la carga de la externalidad negativa del cambio climático complica la negociación en el ámbito de las Naciones Unidas. Esta externalidad global pone en riesgo el clima, que es un bien público global, por esta razón el reconocimiento o la negación de esta importante externalidad es crucial en la política energética.

Es preocupante señalar que el mundo está lejos de los objetivos que se propuso hace cinco años en París. y aún no hemos logrado acordar eficaces políticas internacionales. Hay que actuar en los próximos años sin las demoras que hemos tenido en el pasado, con acuerdos realmente efectivos entre todas las naciones, que deberán asumir la responsabilidad común pero diferenciada, teniendo en cuenta la gran desigualdad en las emisiones por habitante.

Es hora que nuestra generación asuma su responsabilidad, ya que somos la última que podrá evitar a tiempo el calentamiento global, por eso las próximas elecciones en Estados Unidos interesan a toda la humanidad.