AL AIRE LIBRE

LOS SECESIONISTAS, CONTRA EL REY

Luis María ANSON | Lunes 05 de octubre de 2020
El máximo obstáculo de los secesionistas en su combate por la independencia de Cataluña es el Rey. Y lo es...

El máximo obstáculo de los secesionistas en su combate por la independencia de Cataluña es el Rey. Y lo es porque así lo especifica la Constitución aprobada por la voluntad general libremente expresada del pueblo español y de forma singular por el abrumador sí que se produjo en Cataluña. Lo es también porque Felipe VI es el capitán general de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire que tienen el deber, conforme al artículo 8 de la Constitución, de mantener la unidad territorial de España.

Periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales, entre ellos El Imparcial, que es el diario de referencia de la Fundación Ortega-Marañón, encabezado como editor por José Varela Ortega, nieto del gran filósofo, aplaudieron el discurso del Rey. Cuando Felipe VI habló desde la televisión a toda España, sus palabras llenas de moderación y prudencia provocaron la reacción popular y los balcones de pueblos y ciudades se cuajaron de banderas nacionales.

Desde aquella fecha inolvidable, desde aquel inolvidado discurso, los secesionistas catalanes, apoyados por la izquierda comunista, han dedicado sus mejores esfuerzos a socavar la Monarquía parlamentaria y a denigrar al Rey.

Felipe VI ha permanecido impávido, sereno y firme. La ciudadanía sabe que tiene en él al hombre que se necesita para cumplir el mandato constitucional preservando la unidad de España, que se prolonga desde hace más de cinco siglos.

El Gobierno frentepopulista de Pedro Sánchez ha liquidado el espíritu de la Transición, es decir, la concordia y la conciliación entre los dos bandos de la terrible guerra incivil que devastó la nación entre 1936 y 1939. Habrá que reconocer que Pedro Sánchez ha reiterado en múltiples ocasiones su decisión de acatar la Constitución. El proceso revolucionario podemita si no está vencido al menos está contenido. La visita de Felipe VI a Barcelona esta semana, acompañado por Pedro Sánchez, es un buen síntoma. Y de lo que se trata ahora es de construir la España que quieren las nuevas generaciones, en la que el Rey seguirá siendo el símbolo de su unidad y el garante de la libertad de todos.