Cuarenta y dos fotógrafos reúnen sus instantáneas captadas durante el confinamiento en Tiempo detenido. Memoria fotográfica del confinamiento, un proyecto de Fundación ENAIRE y PHotoESPAÑA.
Rubén Acosta, Rafael Andrés, Bego Antón, Samuel Aranda, Sandra Balsells, Lurdes R. Basolí, Jonás Bel, Clemente Bernad, Jordi Bernadó, Manu Brabo, Santi Burgos, Álvaro Calvo, Isabel Muñoz o Gervasio Sánchez son algunos de los autores que han participado en el libro, que consta de cuatro secciones: ausencia, urgencia, espera y ensoñación.
Esos trabajos se reúnen ahora en una publicación de La Fábrica que reúne las diferentes aproximaciones y miradas de estos autores, desde el fotoperiodismo a proyectos más intimistas, que comparten el haberse construido en un mundo callado, detenido y a la expectativa.
"En un mundo detenido por la enfermedad, la urgencia y el aislamiento, las fotografías del proyecto hablan de la quietud y la inquietud, de una velocidad emergente y otra más lenta y pausada, de un tiempo interior y otro exterior", explica La Fábrica en un comuinicado.
Tiempo Detenido es "memoria y testimonio, de carácter poliédrico y transversal, abordado desde diversos puntos de vista que genera diferentes temáticas como la espera, la emergencia, el vacío, la enfermedad, la muerte, la familia, la solidaridad, la urgencia, la esperanza, etc. a través de la fotografía".
Se trata de un homenaje a la narración de vidas y a la suspensión del tiempo, además de un reflejo de un estado anímico y mental que oscila entre el olvido de uno mismo y la conciencia de sí mismos. El tiempo que habita en las imágenes que permanecen en la memoria.