Opinión

La derrota cultural

TRIBUNA

Emilio Rodríguez | Martes 06 de octubre de 2020

Mariano Moreno, uno de los principales ideólogos e impulsores de la Revolución de Mayo de 1810 y que tuvo una destacada actuación en la Primera Junta de Gobierno Patrio afirmaba: “si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía”. Estas palabras, este mensaje tienen más de dos siglos y lamentablemente tienen plena vigencia en nuestro país.

Considero clave que se invierta más y de mejor manera en educación, si realmente queremos progresar cultural y económicamente. Nuestro atraso tiene, entre otras causas, un anclaje formativo, un déficit en formación de capital humano. Ya en sus tiempos, el autor intelectual de la Constitución Argentina, Juan Bautista Alberdi manifestaba de forma reiterada su preocupación por la educación puesto que “la riqueza no nace por encanto”.

En este sentido, también nuestro ex presidente (1868-1874) Domingo F. Sarmiento sostenía: “si la educación no prepara a las venideras generaciones para la adaptación a los medios de trabajo, el resultado será la pobreza y la oscuridad nacional”. Pero no sólo se preocupaba sino que se ocupaba por la educación y en pos de eso es que hizo tanto por la formación de todos los argentinos, entre otras acciones, abriendo escuelas en cada parte del país que fuera posible.

Y siguiendo el mismo hilo conductor, unos años después, José Manuel Estrada, destacadísimo intelectual argentino de la segunda mitad del siglo XIX, dijo en parte de un discurso, el 13 de abril de 1890: “Veo un pueblo indolente y dormido que abdica sus derechos, olvida sus tradiciones, sus deberes, y su porvenir”. Pareciera que el paso del tiempo no se notara. Su discurso se asemeja a una semblanza de la actualidad. Todos los referentes citados alertaron sobre lo mismo y poco caso les hicieron los diferentes gobiernos que se sucedieron en el poder en nuestro país. Y así hemos llegado hasta estos días, en lo que podríamos describir como un escenario de derrota cultural, donde como dice un fragmento del famoso tango cambalache: “¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor! ¡Ignorante, sabio, chorro, pretensioso, estafador! ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor!...”. Solamente con un pueblo ilustrado será posible que todos los ciudadanos hagan valer sus derechos y cumplan con todos sus deberes.