AL AIRE LIBRE

SÁNCHEZ: QUE TALLEN LOS QUE NOS SUCEDAN

Luis María ANSON | Jueves 08 de octubre de 2020
Los socialistas gastan y gastan. Incluso despilfarran. Luego vienen los liberales conservadores, establecen...

Los socialistas gastan y gastan. Incluso despilfarran. Luego vienen los liberales conservadores, establecen fórmulas de austeridad y arreglan el desaguisado. Eso ha sido así, salvo contadas excepciones, en los últimos ochenta años de la historia europea. España no está excluida de la fórmula, claro.

Pedro Sánchez, en su proyecto de Presupuestos Generales del Estado, parece dispuesto a incrementar el déficit y a disparar la deuda pública. Pretende gastar sin tino e incluso limitar el paro contratando funcionarios, asesores, profesores, sanitarios, policías, guardias civiles... En ABC, Salvador Tahiri afirma que el Estado disparó su déficit hasta agosto al 5,1 del PIB. Y la deuda pública supera ya el 110% del PIB.

Claro que el déficit se hará necesario corregirlo y así lo exigirá Bruselas. Claro que la deuda pública hay que pagarla. Pero Pedro Sánchez quiere que lo hagan los que sucedan al sanchismo y tengan que tallar con el despilfarro y los errores económicos actuales que se prorrogarán tres años más y tal vez siete. El presidente ha anunciado unas medidas que permitirán a España vivir durante un tiempo en el esplendor. En el esplendor del incendio. Luego habrá que apagar los fuegos y abonar las facturas del derroche, de los fastos, de la deuda y de las utopías.

Son muchos los que piensan que la suerte está echada. Cuando más necesaria es la austeridad porque la pandemia Covid-19 azota nacional e internacionalmente, Pedro Sánchez ha apostado por disparar el gasto público y apoyado por Podemos, por los radicales de izquierda y por los grupos secesionistas piensa obtener el sí del Congreso de los Diputados. Juguetea además con Ciudadanos, que para salir de su irrelevancia actual parece dispuesto a morder el anzuelo.

Ni veladuras ni medias tintas, en fin. Cabalgamos, y a galope tendido, hacia el precipicio económico.