El refuerzo de los dispositivos policiales ejerció como elemento disuasorio para que los radicales que habían generado altercados graves (lanzamiento de objetos a los agentes, quema de contenedores, destrucción del mobiliario urbano y saqueo de tiendas) en las noches pasadas se quedaran en casa este domingo. Además, el notable crecimiento de la repulsa de la ciudadanía a estos eventos y la ausencia de convocatorias en las redes sociales han desembocado en una paz nocturna que sólo se ha visto interrumpida en las ciudades de Logroño y León.
A lo largo del día la Policía había expuesto que consideraba a estos disturbios como "minoritarios", azuzados por la infiltración de grupos radicales de extrema derecha y de extrema izquierda, además de ultras del fútbol -como los Bukaneros, ultras del Rayo Vallecano-. Pero se dejó claro que en este punto de las pesquisas no se cree que haya una suerte de 'mano negra' que las convoque a nivel nacional para multiplicar el caos contra los gobiernos regionales y Moncloa por las medidas restrictivas anticovid.
"Son convocatorias geográficas muy puntuales, secundadas por grupos de alborotadores profesionales que participan en ellas sin motivación política alguna", especificó en su diagnóstico de situación la Policía. Y esa percepción en corroboraría en esta jornada dominical en la que casi no hubo que lamentar desperfectos ni enfrentamientos. Lejos quedaron los violentos choques contra las fuerzas de seguridad en Madrid, Logroño, Málaga, las tres capitales vascas y Santander. Que se saldaron con cerca de 70 detenidos y once agentes heridos.
Este domingo, como se ha avanzado, Logroño ha sido uno de los lugares en los que se han reproducido las protestas. En la capital riojana el despliegue policial controló con determinación a los elementos subversivos. Las autoridades acabarían ando parte de cuatro detenciones de jóvenes que habían participado en la quema de tres contenedores. La Delegación del Gobierno en La Rioja comunicaría, finalmente, que la convocatoria de sentada, a través de redes sociales, en el paseo de El Espolón había derivado en incidentes aislados.
Las fuerzas policiales dispersaron a los grupos de jóvenes que yacían frente a la sede del Ejecutivo regional y de la propia Delegación del Gobierno. Sólo unas pocas decenas acudieron a la llamada realizada vía redes sociales, nada que ver con los 150 radicales que desataron el caos este sábado. Así que los manifestantes -que correspondían al perfil de los alborotadores de estos días, según el informe- se fueron a las calles adyacentes. Allí se practicaron las identificaciones y cuatro detenciones que se suman a las efectuadas anteriormente a jóvenes de entre 15 y 24 años. En el registro de la zona, los agentes encontraron un contenedor de papel en llamas, que ocasionó un intento humo. Así que instaron a los vecinos, por megafonía, a que no se asomaran a los balcones y que bajaran sus persianas.
La otra ciudad española que ha acogido escaramuzas para protestar contra el toque de queda y el resto de medidas de lucha contra la expansión del coronavirus ha sido León. En el centro de la capital leonesa se desplegaron varias decenas de jóvenes encapuchados, convocados a través de las redes sociales frente al Museo Gaudí-Casa Botines. Allí yacía a las 20:00 horas, ante el control y vigilancia del operativo policial.
Los jóvenes serían obligados a dispersarse y lo hicieron al grito de "libertad", mientras contaminaron las calles céntricas con lanzamientos de bengalas, volcado de vallas y ataques contra el mobiliario público. Según fuentes policiales, en todo caso, no se han registrado más que daños menores en vehículos y desórdenes que han atacado a algunos locales de hostelería.
Y es que los alborotadores han arrojado sillas y meses de terrazas de comercios a lo largo de Burgo Nuevo, la calle Alcázar de Toledo y las aledañas a la plaza de la Inmaculada. También han tirado por los aires las sillas de una terraza sita frente a la Catedral, hecho que ha recibido la repulsa de muchos vecinos que pasaban justamente por ese punto en ese momento. Estos radicales, que también han volcado contenedores en San Marcos, se han topado en esta fecha con los improperios de los paseantes que les recriminaban sus actos. Quedando sin notificar detenciones.