El ministro de Sanidad, Salvador Illa, presidirá una reunión bilateral por videoconferencia con la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias para analizar la situación de la pandemia y el impacto de las medidas adoptadas para frenar los contagios.
El encuentro se produce un día después de que el presidente del Principado, Adrián Barbón, anunciara su intención de solicitar al Gobierno que autorice el confinamiento domiciliario durante 15 días, así como suspender "toda la actividad económica no esencial" a partir del miércoles y establecer el toque de queda a las diez de la noche, dos horas antes del actual.
El Ministerio de Sanidad recuerda que las medidas que ya han adoptado las comunidades autónomas requieren un tiempo para evaluar su impacto y que, por tanto, hay un margen temporal para que su eficacia tenga resultados en la evolución de la pandemia. Destaca además que el estado de alarma permite implementar otras medidas de contención del virus antes de llegar al confinamiento domiciliario.
Sanidad, tal y como ya ha dicho el propio Illa, no contempla "en el escenario actual" confinamientos domiciliarios en España. ·Ahora no lo prevemos. Ni estamos trabajando en ello. Pensamos que con el abanico de medidas que están a disposición de las autoridades de las comunidades autónomas para poder actuar es suficiente", ha asegurado el ministro de Sanidad. Lo mismo opina la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, quien ha manifestado en Canal Sur Radio este lunes que el Gobierno va a hacer lo posible por evitar el confinamiento: "No adelantemos fases. Vamos a ser contundentes y prudentes al mismo tiempo".
El ministro ha negado "rotundamente" que el Gobierno se esté planteando decretar el confinamiento domiciliario esta semana y ha insistido en que con las medidas disponibles actualmente -toque de queda, limitación de reuniones sociales o confinamientos perimetrales- se podrá controlar la pandemia.
Estas declaraciones de Illa, quien ha pedido "no entrar en una especie de competición para ver quién toma la medida más dura", se producían poco después del anuncio del presidente del Principado, Adrián Barbón, de solicitar autorización para el confinamiento domiciliario.
Una medida que, de ser autorizada, se uniría a otras nuevas como la suspensión de toda la actividad económica no esencial a partir del miércoles y el establecimiento del toque de queda a las diez de la noche, dos horas antes del actual, después de que la comunidad asturiana entrara en el nivel cuatro de alerta (riesgo extremo).
Poco después Sanidad informaba de la convocatoria este martes por la mañana de una reunión bilateral con Asturias, presidida por Illa, y reiteraba que no contempla "en el escenario actual" confinamientos domiciliarios en España.
El Gobierno vasco decidirá esta semana si aplica medidas más estrictas para contener los contagios, que podría incluir un confinamiento como en marzo, una vez se conozcan los datos del miércoles o jueves, tras diez días de las nuevas restricciones de movilidad y el toque de queda en Euskadi.
Aunque las protestas contra las restricciones del fin de semana han perdido intensidad, la pasada noche se han registrado aún algunos disturbios en Logroño y León, en su mayoría, protagonizados por grupos de jóvenes.
En la capital riojana al menos cinco personas han sido detenidas por participar en los disturbios en los que se quemaron contenedores, con lo que ya son trece los detenidos, desde la noche del viernes, todos ellos con edades comprendidas entre los 15 y 24 años, y se ha entregado a un menor de 13 años a sus padres.
En León, varias decenas de jóvenes encapuchados provocaron altercados en el centro de la ciudad con el vuelco de contenedores y causaron daños en vehículos, unos incidentes que se saldaron con un detenido y dieciséis personas identificadas.