Estados Unidos es la primera potencia militar y económica, y sobre todo tecnológica, del mundo. De ahí la inmensa expectación despertada en torno a unas elecciones particularmente complejas. A la inmensa mayoría de las naciones nos afecta el resultado electoral estadounidense, sin duda, desde el punto de vista militar pero también económico y tecnológico.
En esta ocasión lo que se debate en Estados Unidos no es una cuestión de un programa económico conservador o un programa económico liberal. Siendo eso muy importante, la realidad es que los norteamericanos deciden hoy en referéndum la suerte de Donald Trump. La intemperancia, las incongruencias, los despropósitos, las descalificaciones y las agresiones gratuitas han caracterizado los cuatro años de la legislatura de Trump. Pero también los extraordinarios aciertos económicos y la firmeza en no ser zarandeado por el convencionalismo progresista. De ahí que Donald Trump tenga ultradetractores absolutos o partidarios dispuestos a defenderle hasta el último momento. Los norteamericanos llevan votando desde hace varios días y no parece probable que tengamos resultados inmediatos. Los programas económicos de ambos candidatos resultan atractivos en líneas generales, aunque producen el rechazo de muchas de las naciones iberoamericanas.
Sin embargo, como he dicho al principio, el problema en esta ocasión no está en la proyección programática del Partido Republicano o el Partido Demócrata. El problema está en si se liquida o no se liquida a Donald Trump, a pesar de sus evidentes aciertos económicos. Una nación tan madura, tan transparente democráticamente, tan llena de prestigio por su forma de respetar los derechos humanos, ha tenido al frente durante los últimos cuatro años a un hombre que ha suscitado de forma especial entre los intelectuales más serios un completo rechazo. La gente de relieve está por la moderación, por el sentido de la concordia y por la conciliación. Esperemos pues, con impaciencia, pero también con sosiego, la decisión que tome el sabio pueblo norteamericano, sin olvidar, y este factor de especial interés, que China está al acecho.