La ministra de portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha pedido a las comunidades que adopten medidas contundentes para controlar la pandemia de Covid y, así, evitar "confinamientos superiores". El Ejecutivo sigue una estrategia de prudencia pero no descarta así volver a un confinamiento domiciliario, si bien la vicepresidenta Carmen Calvo ha pedido esperar unos días para entrar a valorar la medida.
Lo ha dicho Montero en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, en la que ha insistido en que el ministerio de Sanidad está "concentrado" en la cogobernanza con las comunidades para combatir el coronavirus y ha reclamado a los gobiernos autonómicos "contundencia".
"Necesitamos medidas contundentes para frenar la expansión desde la prudencia, el rigor y la evidencia científica", ha enfatizado Montero, quien ha defendido que sean los "técnicos y los expertos" los que sugieran las medidas a adoptar.
Además, ha subrayado que "es pronto para valorar el impacto del estado de alarma" decretado hace más de díez días, que, ha recordado, establece restricciones de movilidad en horario nocturno y habilita a los responsables de las comunidades a tomar decisiones para controlar la extensión de los contagios.
En este sentido, ha recordado que mañana se celebrará una reunión de la Comisión Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) en el que los gobiernos regionales pondrán en común la información epidemiológica de que disponen y adoptarán decisiones compartidas para el conjunto del estado, "que tienen que dictar los presidentes autonómicos en el marco de sus competencias".
La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha descartado por ahora el confinamiento domiciliario, tal y como ha manifestado este fin de semana el ministro de Sanidad, Salvador Illa.
En una entrevista en Canal Sur Radio, Calvo ha pedido esperar hasta el próximo 9 de noviembre para conocer el impacto de las medidas actuales."No adelantemos fases", ha insistido Calvo, que espera que ese escenario "no llegue".
Si bien, la Comisión Europea ha pedido a los gobiernos europeos "coordinación" y medidas "valientes" para frenar la segunda ola. Tanto Francia como Alemania han decretado el cierre de hostelería e, incluso, el confinamiento domiciliario en una modalidad suave que permite los traslados al trabajo y a los colegios. Italia, asimismo, ha impuesto un toque de queda y ha cerrado museos y salas recreativas.
Las comunidades autónomas, mientras tanto, siguen adoptando medidas restrictivas bajo el paragüas del actual estado de alarma, que no contempla el confinamiento domiciliario. Para que pudiera decretarse, el real decreto actual tendría que ser ampliado.
Desde el punto de vista jurídico, un "confinamiento de esa naturaleza" solo puede ser decretado por el Ejecutivo, ha reconocido Calvo. "Como Gobierno pensamos que estamos todavía verificando cómo funcionan las medidas que hemos tomado. Demos un poco de tiempo para ver qué pasa los próximos días", ha añadido.