Opinión

Píntalo de verde

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Miércoles 04 de noviembre de 2020

“Whitewashing” o blanquear es cómo se llama metafóricamente a pintar como buena una actividad que en realidad es contraria a la moral, la ley o las buenas costumbres; mientras que “greenwashing” es lo mismo solo que pintándolo de verde y consiste especialmente en gastar más tiempo en decir que uno es ecológico que en serlo.

La Unión Europea se ha dado ahora cuenta que la ecología no se acaba en el campo y las vacas sino que llega más allá, o mejor dicho más acá, que está antes, que está en el dinero, y al efecto acaba de sacar una regulación de finanzas sostenibles en la que incluye una taxonomía de lo que hay que entender como verde, no monetariamente hablando porque los billetes ya son verdes, sino como verde ecológico.

Con eso pretende la Unión que cuando vaya a hacer una inversión el inversor sepa a lo que atenerse ecológicamente y no se llame a engaño después por haber metido su dinero en algo que él creía verde y luego resultó que era negro. Ahora bien, la idea ésta de la Unión está muy bien en su intención pero veamos una definición del reglamento financiero europeo taxonómico sostenible, por ejemplo la de «buen estado medioambiental” de las aguas del mar (el cual no es lo mismo que simplemente el “buen estado” que puede referirse a aguas superficiales o a aguas subterráneas y que es distinto del “buen potencial ecológico” y que tampoco hay que confundir con las “buenas condiciones” en relación con un ecosistema), que dice que es:

“un buen estado medioambiental según se define en el artículo 3, punto 5, de la Directiva 2008/56/CE…”

De manera tal que uno tiene que ir ya otro lado a consultar esa norma, y dice la cual:

«buen estado medioambiental»: el estado medioambiental de las aguas marinas en el que estas dan lugar a océanos y mares ecológicamente diversos y dinámicos, limpios, sanos y productivos en el contexto de sus condiciones intrínsecas, y en el que la utilización del medio marino se encuentra en un nivel sostenible, quedando así protegido su potencial de usos y actividades por parte de las generaciones actuales y futuras, es decir...”

Y aquí atención, porque detalla más la Directiva en una letra a) y una letra b), las cuales dicen como se ve continuación:

  • que la estructura, las funciones y los procesos de los ecosistemas que componen el medio marino, junto con los factores fisiográficos, geográficos, geológicos y climáticos, permiten el pleno funcionamiento de esos ecosistemas y mantienen su capacidad de recuperación frente a los cambios medioambientales inducidos por el hombre. Las especies y los hábitats marinos están protegidos, se previene la pérdida de la biodiversidad inducida por el hombre y los diversos componentes biológicos funcionan de manera equilibrada;

  • que las propiedades hidromorfológicas, físicas y químicas de los ecosistemas, incluidas las que resultan de la actividad humana en la zona de que se trate, mantienen los ecosistemas conforme a lo indicado anteriormente. Los vertidos antropogénicos de sustancias y de energía, incluidos los ruidos, en el medio marino no generan efectos de contaminación.

  • Pero tampoco acaba ahí la cosa, pues luego la Directiva hace otro aclarado mayor y nos remite a otro lugar posterior:

    El buen estado medioambiental se determinará a escala de la región o subregión marina a las que se refiere el artículo 4, tomando como base los descriptores cualitativos indicados en el anexo I. Se aplicará una gestión adaptativa, con arreglo al enfoque ecosistémico, con el objetivo de lograr un buen estado medioambiental”.

    Según la Unión Europea lo anterior, o sea tal métrica terminológica cifrada desarticulada ayudará a solucionar dos problemas, a saber: las iniciativas basadas en el mercado y las prácticas nacionales, las cuales, dice la UE, generalmente no son desarrolladas de manera coherente y pueden dar lugar a clasificaciones diferentes y producir un efecto negativo sobre el mercado europeo unido.

    La Unión supone que con semejante definición se canalizará más inversión hacia actividades sostenibles, pero sinceramente, ¿alguien cree que después de leerse uno esto y que se te pase el mareo, va realmente a aumentar la inversión? Sería más ecológico decir: Me ha salido un pareado / sin habérmelo pensado.