Opinión

Estamos en tiempos de “el parte”

En la FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 07 de noviembre de 2020

La noticia nos ha desconcertado a todos los periodistas pues Moncloa ha preparado un plan que considera “imprescindible establecer medios de funcionamiento y mecanismos dirigidos a evaluar de manera continua el fenómeno de la desinformación a nivel global y particularmente para España”. Esta noticia me ha hecho volver por unos momentos a mi juventud, cuando la censura era la que abrigaba las estructuras del poder establecido. Esa juventud vivida con grandes profesionales en Radio Nacional de España donde estábamos aún en tiempos del “parte”, el informativo que se grababa una hora antes de su emisión y comprobar personalmente como nos sancionaban si al leer la información relativa a la enfermedad de Franco, si se nos olvidaba, por ejemplo, mencionar a unos de los médicos que atendían al entonces Jefe de Estado.

Ahora en plena democracia esta orden, nos dicen, es necesaria pues señala como “uno de los pilares que sustentan a las sociedades democráticas y que deben asegurar las instituciones y administraciones públicas la “información veraz y diversa”, pero advierte de la amenaza que supone “la difusión deliberada, a gran escala y sistemática de desinformación, que persiguen influir en la sociedad con fines interesados y espurios”. Ante la críticas los portavoces del gobierno explican que el plan “tiene como finalidad evitar la injerencia extranjera en procesos electorales, así como detectar campañas promovidas desde el exterior que puedan dañar los intereses nacionales de nuestro país” y que “en ningún caso vigilará, censurará o limitará el libre y legítimo derecho de los medios a ofrecer sus informaciones”. Remite, además, al artículo 20 de la Constitución, señalando que defiende el "acceso de los ciudadanos y ciudadanas a la información veraz y plural como uno de los pilares esenciales de nuestras democracias. Su objetivo es precisamente luchar contra las campañas de desinformación que atenten contra este principio" y justifica que su decisión "es una respuesta directa a la petición de la Unión Europea de desarrollar planes nacionales coordinados contra la desinformación". Pero como ha quedado dicho, el European Democracy Action Plan aún no está en vigor -no se ha cumplido el calendario de que estuviera en este trimestre- y no se espera que haya avances hasta finales de año. Pero como se esperaba ha habido respuesta de uno de nuestros representantes en Europa, como el eurodiputado y vicepresidente del Grupo Popular Europeo, Esteban González Pons, que ha calificado de “mentira” que "el control de medios de comunicación que impone el Gobierno venga de Bruselas. La norma europea -que es contra el terrorismo- está bloqueada por la oposición del grupo socialista”.

Menos mal que el disgusto, aunque presente, me es más liviano cuando compruebo que todas las asociaciones de periodistas hemos respondido como se esperaba. Es decir, en defensa de la libertad. Una libertad que espero que desde Moncloa no me cercenen cuando informo que este domingo celebramos la jornada de la Iglesia Diocesana, con el lema” Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo”. 23 mil parroquias y 69 diócesis españolas son el ejemplo claro de la corresponsabilidad de la labor de la Iglesia y su sostenimiento. En toda familia hay necesidades y la parroquia es una gran familia que necesita de nuestra ayuda. Con permiso de Moncloa, claro está.