Opinión

El surrealismo pandémico

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Miércoles 11 de noviembre de 2020

«Le cadavre exquis boira – le vin – nouveau”, es la famosa frase de escritura automática que inició el método surrealista de escribir un poema como un acto de creación colectiva del subconsciente. Y ése es también, sorprendentemente, el procedimiento utilizado por la Unión Europea para aplicar el programa “Next Generation” que nos impulsará para salir de la crisis del covid, haciéndonos entrar a continuación sin interrupción en un futuro ecológico, digital y surrealista total.

El método cadavre exquis consiste concretamente en ponerse a escribir varias personas un poema sucesivamente sin que ninguno de ellos sepa lo que ha escrito el precedente, solo dándole al siguiente una pequeña indicación gramatical, pues aunque sea surrealismo el método no es lo mismo que anarquismo y hay unos requisitos mínimos para que el mecanismo se ponga a funcionar.

La clave es muy sencilla, pues es sin más el orden de la frase: sujeto - verbo - predicado, siguiendo el cual resultará una creación estructurada, en la que irá encajada la inspiración proporcionada por el subconsciente cuando la gente diga lo que piense desde su profundo interior, que en nuestro caso y como éste es un asunto que es financiero, se da por supuesto que será un interior europeo, el cual tenemos ya tan asimilado que nos va a salir encarrilado.

La experiencia surrealista político financiera estructural europea no es baladí y nos puede llevar hasta más lejos que la mística poética, lo cual es mucho decir, pues una vez transformada en programación los versículos de la oración gramatical serán escritos por los diferentes estados miembros de forma tal que aunque uno no supiera nada de los demás, lo adivinaría, después lo complicaría y más tarde lo acumularía, llegando de esa forma a un resultado final que aunque surreal e incoherente, al ser global daría igual.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, echó hace poco un breve discurso virtual a los presidentes de las comunidades autónomas españolas sobre cómo va a ser esa descomunal financiación de Next Generation, explicándoles así por encima cómo funciona el método surrealista europeo y poniéndoles ejemplos incluso para facilitar su mejor surrealista comprensión.

Next Generation para España y sus regiones dependerá, según Von der Leyen dijo, de nosotros mismos, para lo cual apeló a nuestro ingenio, “a nuestra capacidad para hacer un sueño realidad”. “Sé - aclaró ella después haciendo consciente su subconsciente- que hablar de un futuro verde y digital puede sonar surrealista en medio de una pandemia, pero así es como saldremos de esta crisis”.

El éxito de Next Generation dependerá de si encuentra un campo fértil en las ciudades y en las regiones, porque dijo Von der Leyen que hacen falta ideas y con “el cadáver exquisito” van a surgir y fructificar, quién lo va a dudar, porque el finado es financieramente un primor, tanto que nos ha cegado de amor, aunque venga con dinero prestado.

Hay que contribuir a la aplicación de Next Generation, animó la presidenta de la Comisión recurriendo a nuestra imaginación, “necesitamos vuestra ideas, vuestros proyectos para convertir la inversión europea en crecimiento local. Crearemos una nube europea y espacios de datos neutral, de modo que las empresas y las universidades serán capaces de compartir sus datos con seguridad. Pero de nuevo necesitamos que imagineis nuevos centros físicos, crearles y hacerles crecer.”

El resultado programado financiero colectivo subconsciente incoherente así logrado para un extraño, o sea para un ciudadano normal no surreal, en cambio no parecerá tal porque un mismo tema tendrá y con un idéntico léxico leerse podrá, hasta tomará propia entidad con un significado encadenado, a lo que, dicho sea de paso, ya estamos acostumbrados ¿no es así acaso cómo se forma el derecho al cabo de los años?

Como decía André Breton: “Querida imaginación: Lo que me más me gusta de ti es que no tienes compasión.”