Nueve de cada diez españoles piensan que no recibirán pensión pública en el momento de su jubilación, o que ésta será insuficiente para garantizar su nivel de vida, según el último informe presentado este lunes por el banco ING, que muestra una preocupación creciente entre los más jóvenes.
A tenor del estudio, aunque los "baby boomers" -personas desde los 55 años en adelante- son los que se muestran más preocupados por el sistema, también son a su vez los más optimistas, ya que un 22 % prevé que la pensión les llegará para mantenerse.
Sin embargo, este porcentaje baja al 10 % en el caso de la llamada "generación X" -entre 39 y 54 años-, y al 8 %, en el de los "millennials" -entre 25 y 38 años-, una diferencia que se acentúa entre aquellos que opinan que no tendrán pensión pública.
El 43 % de los "millennials" es pesimista y vaticina que no percibirá dinero del Estado tras su jubilación, una sensación que comparten con la "generación X" (30 %), frente al 13 % de los "baby boomers". Con todo, la amplia mayoría, el 75 % de los españoles, reconoce estar preocupado por el sistema público de pensiones, una inquietud que aumenta cuando más se acerca el momento de la jubilación.
Respecto a las preocupaciones financieras, el informe concluye que sólo el 36 % de los encuestados sitúa la jubilación en primer lugar, nivel que sube hasta el 64 % para los "baby boomers", la mayor de esta generación por delante de su capacidad de ahorro (23 %), obtener rentabilidad (7 %) o comprar una vivienda (6 %).
Esta realidad contrasta con la de los más jóvenes, cuya principal preocupación es su capacidad de ahorro (inquieta al 50 % de los "millennials" y al 49 % de la "generación X").
Aún así, la actitud de los españoles respecto a la jubilación continúa siendo bastante pasiva, y sólo un 29 % de los encuestados asegura haber comenzado ya a ahorrar.
Quienes ya lo han hecho, consideran que la edad ideal para empezar a ahorrar de cara a la jubilación es en torno a los 32 años, pero lo hacen más tarde; esta diferencia se observa sobre todo en los "baby boomers", que han comenzado en torno a los 41 años.
El informe de ING apunta que cuatro de cada diez españoles creen que los planes de pensiones son una herramienta adecuada, aunque sólo el 18 % cuenta con uno, y su penetración es más elevada entre los que tienen más cerca la jubilación y un mejor nivel socioeconómico.
Por comunidades autónomas, los catalanes son los que más recurren a estos planes (20 %), seguidos de los madrileños (19 %), y los andaluces (15 %).
A grandes rasgos, el nivel de conocimiento que los españoles tienen de los planes de pensiones es moderado, especialmente en materia de comisiones, las "grandes desconocidas" del producto: sólo un 32 % sabe que las tiene.
Las ventajas fiscales son, en cambio, la vertiente más conocida y valorada a la hora de decantarse por estos planes. De hecho, indica el estudio, una posible reforma y modificación de los incentivos fiscales en los planes de pensiones particulares podría afectar al comportamiento de quienes ya lo tienen contratado.
En concreto, el 43 % de los encuestados afirma que de eliminarse por completo estas ventajas, buscaría otras opciones para su jubilación, mientras que un 25 % apostaría por alternativas en caso de que se reduzcan los incentivos en los planes individuales y se trasladen paulatinamente a los de empleo.