Sociedad

Aglomeraciones en las grandes ciudades en plena segunda ola y sin llegar aún la Navidad

(Foto: Efe).

CORONAVIRUS

EL IMPARCIAL | Lunes 30 de noviembre de 2020

El tradicional alumbrado navideño y el arranque de las rebajas anticipadas con el Black Friday han provocado este fin de semana las primeras aglomeraciones de Navidad. Todavía inmersos en la segunda ola, el progresivo desmantelamiento de restricciones y limitaciones con motivo de la pandemia y la afluencia a los espacios comerciales y de ocio han agudizado el debate sobre qué hacer en los festivos navideños.

Las calles del centro de Madrid, y sus paseantes, parecieron olvidar este fin de semana la crisis sanitaria que asola a todo el mundo. La calle Preciados, la Puerta del Sol y sus calles aledañas estuvieron atestadas de gente, a pesar de las medidas sanitarias e higiénicas ante la pandemia del coronavirus.

Unas aglomeraciones que, sin embargo, estaban dentro de lo “previsto”, según declaraciones del Ayuntamiento a Efe.

También fue difícil pasear y prácticamente imposible mantener la distancia de seguridad en Málaga. Aunque la cita fue muy distinta a la del año pasado, sin espectáculo musical ni invitados ilustres, cientos de malagueños se congregaron en el centro para ver la espectacular bóveda de luz.

La noche del sábado dejó imágenes de calles repletas de gente en Barcelona, donde apenas hubo espacio entre los viandantes, que se agolparon a la entrada de las tiendas y como la pandemia no existiera.

Después de casi un mes con los establecimientos cerrados, Logroño recuperó el domingo su pulso y reabrió la hostelería. Los bares y restaurantes volvieron a la actividad y se notó en las calles.

Logroño - Efe

Zaragoza o Valencia también presentaron un escenario similar. Allí, los transeúntes apuraron las últimas horas de Black Friday para adelantar sus compras navideñas.

Esta aparente relajación ha desatado las críticas de muchos, que recuerdan que seguimos en mitad de una pandemia por el coronavirus. Unas imágenes impactantes que llegan cuando ni siquiera han comenzado las vacaciones navideñas y apenas queda una semana para el puente de diciembre.

El próximo miércoles volverá a reunirse el Consejo Interterritorial para abordar las medidas que se llevaran a cabo durante la Navidad. Algunas comunidades han presentado sus propias propuestas y está por ver si esta vez se seguirá una estrategia común o las regiones tendrán horquilla para aplicar sus medidas.

Mientras, el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) ha revelado que la posibilidad de una tercera ola ya es una amenaza real. A partir de un modelo matemático que toma como referencia los datos sobre la situación epidemiológica de Europa, expone qué ocurrirá si los países relajan antes de tiempo las restricciones. Si las normas vigentes se suavizan el 7 de diciembre para salvar la Navidad, en Nochebuena o incluso antes habrá un aumento de casos, de hospitalizaciones y de muertes. Si se liberan el 21 de diciembre, las consecuencias se verán en la primera semana de enero. Será un trágico regalo de Reyes. O, lo que es lo mismo, tanto en un caso como en otro será el inicio de la tercera ola pandémica en Europa.

Con una alta incidencia de casos de coronavirus en España, la mayoría de las comunidades autónomas ya han anunciado que pondrá en marcha restricciones en sus territorios de cara a limitar la movilidad durante el Puente de la Constitución. Aún queda cómo se celebrará la Navidad.

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