Un equipo internacional de astrónomos ha desarrollado el mapa de la Vía Láctea más completo hasta la fecha, con 1.800 millones de fuentes de luz, 100 millones más que en el anterior análisis, realizado en 2018. El diseño de este nuevo mapa galáctico ha sido posible gracias a los nuevos datos de la sonda Gaia, de la Agencia Espacial Europea. La nueva información ha permitido a los astrónomos rastrear las diversas poblaciones de estrellas más viejas y más jóvenes hacia el borde mismo de nuestra galaxia: el llamado anticentro galáctico, con unos 10.000 millones de años.
Los datos muestran que en las regiones externas del disco hay un componente de estrellas de movimiento lento por encima del plano de nuestra galaxia que se dirigen hacia abajo hacia el plano, y un componente de estrellas de movimiento rápido por debajo del plano que se mueven hacia arriba. Este patrón extraordinario no se había anticipado antes. Podría ser el resultado del peligroso acercamiento entre la Vía Láctea y la galaxia enana de Sagitario, que tuvo lugar en el pasado más reciente de nuestra galaxia.
Usando Gaia DR2, los científicos ya habían encontrado una onda sutil en el movimiento de millones de estrellas que sugería los efectos del encuentro con Sagitario, en algún momento entre 300 y 900 millones de años atrás. Ahora, usando Gaia EDR3, han descubierto más evidencias que apuntan a sus fuertes efectos en el disco de estrellas de nuestra galaxia.
"Los patrones de movimiento en las estrellas del disco son diferentes de lo que solíamos creer", apunta la investigadora Teresa Antoja, de la Universidad de Barcelona, que ha trabajado en este análisis. Aunque el papel de la galaxia enana de Sagitario todavía se debate en algunos sectores, Antoja cree que "podría ser un buen candidato para todas estas perturbaciones, como muestran algunas simulaciones de otros autores".
Además de lo anterior, Gaia ha permitido a los científicos medir la aceleración del Sistema Solar con respecto al marco en reposo del Universo. Utilizando los movimientos observados de galaxias extremadamente distantes, se ha medido que la velocidad del Sistema Solar cambia en 0,23 nm/s por segundo. Debido a esta pequeña aceleración, la trayectoria del Sistema Solar es desviada por el diámetro de un átomo cada segundo, y en un año esto suma alrededor de 115 km. La aceleración medida por Gaia coincide con las expectativas teóricas y proporciona la primera medición de la curvatura de la órbita del Sistema Solar alrededor de la galaxia en la historia de la astronomía óptica.
Gaia EDR3 también ha permitido obtener un nuevo censo de estrellas en la vecindad solar. El Catálogo de estrellas cercanas de Gaia incluye 331 312 objetos, alrededor del 92 por ciento de las estrellas que se encuentran en un radio de 100 parsecs (326 años luz) con respecto al Sol. El censo anterior del vecindario solar, llamado Catálogo Gliese de estrellas cercanas, se llevó a cabo en 1957. Inicialmente poseía solo 915 objetos, pero se actualizó en 1991 a 3803 objetos celestes. También se limitó a una distancia de 82 años luz: el censo de Gaia llega cuatro veces más lejos y contiene 100 veces más estrellas. También proporciona mediciones de ubicación, movimiento y brillo que son órdenes de magnitud más precisas que los datos antiguos.
Asimismo, se han estudiado las Nubes de Magallanes, dos galaxias que orbitan alrededor de la Vía Láctea. Habiendo medido el movimiento de las estrellas de la Gran Nube de Magallanes con mayor precisión que antes, Gaia EDR3 muestra claramente que la galaxia tiene una estructura en espiral. Los datos también resuelven una corriente de estrellas que está siendo sacada de la Pequeña Nube de Magallanes, e insinúan estructuras nunca antes vistas en las afueras de ambas galaxias.
"Gaia EDR3 es el resultado de un gran esfuerzo de todos los involucrados en la misión Gaia. Es un conjunto de datos extraordinariamente rico y espero con interés los numerosos descubrimientos que harán los astrónomos de todo el mundo con este recurso ", asegura Timo Prusti, científico del proyecto Gaia de la ESA, quien asegura que "seguirán saliendo más datos excelentes a medida que Gaia continúe realizando mediciones desde la órbita".