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GP Sakhir. 'Checo' Pérez se reivindica ante la catástrofe de Mercedes

FÓRMULA UNO

E.I. | Domingo 06 de diciembre de 2020
Un fallo garrafal de la escudería alemana ocureció la exhibición de la perla Russell.Pero no la del mexicano. Sainz escaló hasta la cuarta plaza.

Sergio Pérez (Racing Point) ganó este domingo el Gran Premio de Sakhir, el primero para México desde que en 1970 se impusiera Pedro Rodríguez en el Gran Premio de Bélgica de 1970. Lo hizo sin tener firmado un contrato para seguir en la Fórmula Uno para la temporada que viene. Por extraño que pueda resultar. El talento del piloto nacido en Guadalajara (Jalisco) demostró su valía y firmó una remontada espectacular (cayó al fondo de la parilla en las primeras vueltas) para reivindicar que tiene un asiento en esta categoría de sobra.

El mexicano de 30 años fue el vencedor, también, gracias al descalabro monumental que protagonizó el equipo Mercedes. La escudería en su conjunto. No fallaron sus pilotos, fueron los mecánicos encargados de llevar a cabo las paradas en boxes. Por ello, nadie del bloque alemán estuvo en condiciones de pisar un podio que completarían el francés Esteban Ocon (Renault) y el canadiense Lance Stroll. Todo ello bajo la atenta mirada de un Fernando Alonso que se relame al comprobar la evolución de la marca francesa.

Pérez supo mezclar la valentía alocada con su pericia en los momentos clave, apurando la potencialidad de su monoplaza al máximo para sumar su primera victoria en esta altura del automovilismo. "Desde hace diez años llevo esperando este momento", avanzó, en unas declaraciones que remató de este modo: "No sé qué decir. En la primera vuelta (en la que se vio envuelto en un accidente con el holandés Max Verstappen, de Red Bull; y el monegasco Charles Leclerc, de Ferrari) había perdido toda opción, la carrera se había acabado para mí. Pero no desistí. Es increíble haber ganado, no me lo puedo creer". "No está en mis manos lo que suceda, no depende de mí. Yo quiero seguir, pero si no estoy aquí el año que viene, espero estarlo de nuevo al siguiente", sentenció.

Se refirió 'Checo' al turbulento inicio de carrera en el que Leclerc cometió una imprudencia bárbara y sacó de la dinámica a su Ferrari y al Red Bull de Max Verstappen. Así arrancó una cita en la que no comparecieron el campeón Lewis Hamilton (por coronavirus) ni el francés Romain Grosjean (que ha vuelto a nacer tras su accidente del pasado domingo). Los que sí participaron fueron George Russell y Carlos Sainz, los mejores en la salida. La perla inglesa de 22 años se subió al Mercedes del astro y brilló, amortizando el terrible inicio de Valtteri Bottas. El 'poleman' se hundió al apagarse el semáforo y el español se posicionó e la tercera plaza con celeridad, todo un aviso del atractivo de lo venidero.

En ese punto Leclerc la lió pero no eliminó a Pérez, que cayó hasta la última plaza y comenzó su resurrección con determinación. Al tiempo. por delante mandaba Russell, un piloto que ha abierto de par en par las puertas del debate en el seno del escuadrón de la flecha plateada. Porque se dominó en los libres, se quedó a 26 milésimas de la 'pole' el sábado y este domingo sólo le arrebató la victoria su propio equipo. El británico fue víctima de un fallo grosero que sobrevino en la vuelta 62, momento en el que Jack Aitken se accidentó y provocó un 'safety car' virtual que se tornaría en 'safety car real'.

En ese brete Mercedes, que monopolizaba las primeras plazas, decidió parar a sus pilotos para cambiar las gomas. Les hizo entrar juntos y la parada de Bottas fue calamitosa: le pusieron un neumático duro en lugar del medio que correspondía, por lo que hubieron de rectificar. Pero no quedó ahí la cosa, pues llamaron a Russell de nuevo al comprobar que habían "mezclado ruedas" con su compañero. Una barbaridad que dejó al inglés quinto, a Bottas cuarto y a Carlos Sainz sexto. Ahí, Russell le lanzó a por la gloria en su debut sin miramientos.

Pasó a su compañero como un avión y llegó a incomodar el liderato imprevisto de un Sergio Pérez firme. Hasta que un pinchazo terminó por ajusticiar la mala suerte del juvenil inglés. Por detrás, Bottas sucumbía ante el hambre de Carlos Sainz y todavía cedería más posiciones, aparentemente por sus problemas para adelantar a Stroll y alguno de tipo electrónico. En resumen, los Mercedes concluyeron octavo y noveno. Una cosecha impensable que abrió la batalla por el podio a un ramillete amplio de aspirantes.

Con el mexicano construyendo un colchón inalcanzable, se enzarzarían en el tramo postrero Ocon, Stroll, Sainz y Ricciardo. Estos dos últimos ya se habían visto perjudicados en el coche de seguridad virtual decretado en la vuelta 55, cuando se averió el monoplaza del canadiense Nicholas Latifi (Williams). Resultó el intervalo más corto de lo esperado y el madrileño y el australiano regresaron a pista séptimo y octavo, respectivamente. Mas no cejaron en su empeño. El español de McLaren pasó a Bottas y a todo el que se le puso por delante hasta llegar a Stroll. El canadiense aguantó y cerró el podio, quedando Carlos en la cuarta plaza. Dando carpetazo a una carrera de las que hacen afición. La penúltima de 2020.

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