La Real Sociedad se abocó a jugarse el acceso a la fase eliminatoria de la Europa League contra el mejor club de su grupo en la última jornada. El Nápoles estrenaba el estadio Diego Armando Maradona para tratar de certificar su primer puesto y, de paso, apear a un bloque español que está luciendo en LaLiga pero que no acaba de encajar en Europa. Este jueves Imanol Alguacil, además, no pudo contar con el talento de David Silva y Mikel Oyarzabal. Con el billete a los dieciseisavos de final en el aire.
Los donostiarras saldrían al verde con Adnan Januzaj, Cristian Portu y Willian José en punta. Los tres y un extraordinario Mikel Merino buscarían las cosquillas al portero local Ospina durante buena parte del primer acto. Sufrirían los pupilos de Gennaro Gattuso -que venían de ganar por 4-0 en sus duelos ante Roma y Crotone-, constreñidos a cerrar filas y achicar. A olvidarse del talento en el juego combinativo que les caracteriza. Abrazarían el modelo de trinchera y contragolpe. Y en el entretanto les tocó remangarse y sobrevivir al vendaval vasco.
La pelota volaba en la mediapunta y hacia las bandas, localizando huecos con fluidez. Y en el 13 Willian José abrió la espita con un cañonazo que se sacó de encima el meta colombiano. Seis minutos más tarde Portu perdonaría el 0-1 al fallar de forma clamorosa. Remató fuera, sin portero, un centro del delantero brasileño. Ese error despertaría la calidad orgullosa napolitana. Los 'partenopeos' se estiraron para alcanzar a cosechar un saque de esquina. Sólo había inquietado con un intento de Tiemoue Bakayoko, hasta que en el 35 Zielinski engatilló un trallazo angulado ante el que Remiro no pudo ni pestañear. El polaco asestó una cornada dura a los 'realistas'.
Se examinaba, entonces, la mentalidad del colectivo español. Con el descanso para corregir los pocos desajustes sufridos y atender al marcador del otro partido. En Croacia el Rijeka estaba aguantando al AZ, equipo que arrebataba en ese punto la clasificación a los vascos. Tenía que empatar el once txuri-urdin como fuera y subiría sus revoluciones en una reanudación en la que se hizo del todo con la posesión. Eso sí, el Nápoles respondió con un ejercicio defensivo que alejó el peligro del arco defendido por Ospina. Y el minutaje se quemó sin novedad, hecho que provocó la entrada en escena de Alexander Isak o Barrenetxea.
El desenlace asistió a la ampliación del monólogo visitante en la iniciativa. Con el cansancio jugando su rol en ambas direcciones, la convicción agónica de la Real no les permitiría desfallecer. Y la voluntad del protagónico Januzaj mezclaba con la chut de Fabián que perdonó la sentencia a la contra. Con las cartas boca arriba, el argelino Faouzi Ghoulam marró en el repliegue y Willian Jose destrozó las redes con un derechazo de índole histórica para el club donostiarra. Corría el minuto 91 y, de inmediato, llegaban noticias de los Balcanes: el Rijeka había ganado al AZ por 2-1. Así, el rocoso conjunto napolitano pasó primero y la Real, segunda. Para el pleno de los equipos españoles en Europa.
- Ficha técnica:
1 - Nápoles: Ospina; Di Lorenzo, Maksimovic, Koulibaly, Rui (Ghoulam, m.83); Fabián, Bakayoko (Demme, m.69); Lozano (Politano, m.69), Zielinski (Elmas, m.74), Insigne; Mertens (Petagna, m.69).
1 - Real Sociedad: Remiro; Zaldua (Gorosabel, m.46), Zubeldía, Le Normand (Isak, m.79), Monreal (Muñoz, m.78); Portu (Barrenetxea, m.56), Guevara (Sagnan, m.78), Merino, Zubimendi; Januzaj, Willian José.
Goles: 1-0, m.35: Zielinski; 1-1, m.91: Willian José.
Árbitro: Orel Grinfeld (ISR). Mostró cartulina amarilla a Mertens (m.25) y Lozano (m.41), y a Zubimendi (m.39), Le Normand (m.68) y Zubeldía (m.82).
Incidencias: partido correspondiente a la sexta y última jornada del grupo F de la Liga Europa disputado en el estadio Diego Armando Maradona de Nápoles a puerta cerrada.