Zinedine Zidane compareció este martes en la previa del duelo liguero que el Real Madrid disputará ante el Granada. En la recta final del hacinamiento que partidos que les ha deparado el calendario. Y lo ha hecho con cierto cansancio de las cuestiones que considera alejadas de lo estrictamente deportivo. El estratega francés ha respondido con hastío a las cuestiones relacionadas con el supuesto favoritismo arbitral a su equipo. Azuzado tras el más que posible penalti por mano -no pitado- en los últimos partidos del encuentro en Eibar.
"Molesta, porque al final nunca me meto con los árbitros. Los árbitros aciertan o no. Como los jugadores, como todos en la vida. Por eso no me meto nunca. Es complicado su trabajo. De las palabras de Koeman ni te digo. Pensamos sólo en el partido contra el Granada, que es un partido muy importante", argumentó, visiblemente enturbiado por el asunto.
Añadió lo siguiente: "Es verdad que se habla mucho cuando hay algún episodio puntual en un partido. Es lo que tiene el Real Madrid, pero no me fijo en eso. Pero lo que nos interesa a nosotros es el partido de mañana. Es importante, tenemos que estar concentrados. Eso es lo que importa, hacerlo como lo estamos haciendo e intentar ganar los puntos". Pocas veces sale Zidane de este mantra y muestra su estado anímico real. Hoy ha asomado.
Sobre el desafío que plantea el conjunto nazarí, que ya se encuentra bordeando los puestos europeos en Liga y que ha llegado a las eliminatorias de la Europa League, ha manifestado que "sabemos las dificultades de la Liga. Hay muchos equipos que pueden luchar para lograr la Liga. Eso es lo bonito. No hay partido fácil. Siempre hay que pelear, salir al campo para sumar es muy complicado. Vamos a tener muchos equipos al final para ganar esta Liga". Y le fue puesta sobre la mesa la posibilidad de que el Granada se encierre en el Alfredo Di Stéfano, a lo que espetó que "hay que encontrar soluciones de cualquier modo: si atacan o si se quedan atrás".
Paso, entonces, el entrenador a referirse a sus futbolistas. Y a la importante carga de trabajo que les ha dado en este tramo trascendental de la primera mitad del curso. Ha decidido no rotar y apostarlo todo a una rotación de 12 o 13 futbolistas, justo cuando amanecían curvas severas. En el momento en el que asomaron al abismo de la catástrofe en Champions y de quedar descolgados de forma definitiva de la pelea por el título liguero.
Uno de los que ha pagado ese esfuerzo continuado es Luka Modric. El croata, excelso en su rendimiento, no ha aguantado más y padece una sobrecarga. Indicó el preparador que espera que lo que sufre el balcánico sea "poca cosa" y dejó claro que no va a arriesgar en ningún caso. Del mismo modo, opinó que hay que seguir teniendo paciencia con el caso de Eden Hazard, al que ve "bien anímicamente".
Cabe resaltar que la estrella belga ha vuelto a entrenar con el grupo, pero Zidane se quiere curar en salud, nunca mejor dicho. "Le veo muy bien y sobre todo ahora, que está entrenando muy bien y con regularidad. Con paciencia, poco a poco y es lo que vamos a hacer. Está contento y bien anímicamente. Es lo más importante para jugar", explicó.
Caso distinto es el de Marco Asensio e Isco Alarcón. El balear no ha sido titular en los últimos cinco encuentros, con lo que se entiende que ha perdido el sitio en favor de Vinicius y, sobre todo, de un Rodrygo en clara evolución. "Siempre confío en Marco porque es un talento de presente y de futuro", aseveró, para especificar que tiene que seguir trabajando para volver a ser titular. Y del andaluz desarrolló esta reflexión: "Está mejor de su lesión y siempre está con ganas de aportar. Es un jugador especial, pero como todos. Ahora últimamente juega menos, no es fácil, quiere ayudar al equipo, quiere jugar. Es complicado cuando un jugador quiere jugar y no puede. Pero estoy muy contento con todos y lo que tenemos que hacer es seguir en esta línea".
Más claro se mostró Zidane cuando el tema a tratar es el rendimiento de Karim Benzema, uno de los nombres a los que ha apostado todo en estas semanas exigentes. "Últimamente lo ha hecho fenomenal, pero aún quedan por venir mejores partidos de Karim. Es lo que deseamos todos, para el equipo y para él. Además, es su ambición, lo que quiere como jugador y eso es lo importante", defendió, del que considera como el mejor delantero francés de la historia. Casi nada.
Se despediría el entrenador abordando su política de rotaciones. En estas semanas sólo ha usado a 12 jugadores con regularidad. "Al final, si hago las rotaciones, porque las hago. Si no las hago, porque no las hago. Lo que tengo que hacer es lo que quiero hacer, como quiero y con mis jugadores. Es verdad que últimamente el equipo juega muy bien y hemos rotado menos. Están preparados, están entrenando muy bien y vamos a tener muchos partidos hasta el final de temporada. Voy a contar con todos, de eso no tengo ninguna duda", zanjó.