Opinión

Garrotes

TRIBUNA

Pedro Romero-Requejo | Martes 22 de diciembre de 2020

Las miradas lo decían todo.....Ambos contendientes, garrote en mano, vigilaban los movimientos del contrario a la espera de una distracción para golpearle.

Ninguno de los dos recordaba el motivo de la pendencia ni la causa del enfrentamiento pero así había sido desde siempre en España y ellos llevaban haciéndolo camino ya de dos siglos largos.

Incluso un pintor llamado Goya les retrató, asombrado por la virulencia del enfrentamiento....y es que el único deseo compartido por ambos era agredir al otro, aceptando incluso salir malparados del trance si a su vez conseguían golpear al contrario.

Pero inesperadamente, uno de ellos bajó la guardia, soltó el garrote y levantó sus manos...y sin mediar otro gesto que el abandono de toda agresividad, procedió a sentarse en el suelo. Incluso rehusó adoptar una mera postura defensiva, quedando
voluntariamente a merced del contrario, quien no salía de su asombro al no haber hecho nada para conseguir tal resultado.

Algo con lo que no contaba, porque uno puede ser bruto, salvaje, cruel, bestial....no atender a razones, despreciar al contrario, desearle lo peor, molerlo a palos...pero golpear al que ha bajado sus brazos y soltado el arma, agredir a quien no quiere defenderse, no está bien, eso es de cobardes y no se debe hacer de ninguna manera...

De forma muy controlada y con ademanes suaves, inquirió al otro sobre lo que le estaba ocurriendo, recibiendo una respuesta inesperada.

¡¡ Pues que no quiero pelear más...!! contestó el primero, porque ....

!!Siempre estamos igual en España..!!

!! Llevamos siglos haciéndolo, e ignoramos incluso el porqué..!!

!!Estoy harto y no me merece la pena...!!

He tomado una decisión, doy por perdido nuestro enfrentamiento, sin más.
Ahora podré descansar, porque no quiero estar siempre en actitud de pelea...creo que lo llaman “paz” y consiste -más o menos- en vivir en armonía con los demás, sin agredir ni ser agredido, aceptando de forma voluntaria la forma de ser y pensar del contrario y aún más, dispuesto a efectuar el esfuerzo de intentar entenderle, incluso a perder algo de la propia razón que uno pueda tener si con ello se consigue obtener esa armonía tranquila y sosegada que llaman paz .

!! Ah....No...!! eso no !! contestó el otro...!! Como vas a rendirte !!

¡¡ Levántate y pelea...¡¡ cobarde !!

De eso nada, que te digo que esto se acabó..contestó el primero.

Insisto que has ganado y lo acepto. Disfruta tú con la victoria como yo lo voy a hacer con mi nueva elección, estar en paz conmigo mismo, contigo e incluso con cualquiera... y sinceramente, quiero que sepas que comienzo a encontrarme muy bien por haber terminado este eterno enfrentamiento, estúpido y sin sentido....

Además, ja, ja, ja...de alguna manera yo sí gano algo... la opción de haber sido el más pacifico.

El otro quedó sin palabras. No sabía qué hacer o decir..Y es que le habían quitado su razón de existir....pero no estaba dispuesto a ser derrotado por el otro, incluso en este nuevo escenario no conflictivo... y bajando repentinamente su brazo armado, también abrió la mano dejando caer el garrote al suelo.

A continuación, manifestó lo siguiente....

“...Si te crees que me vas a ganar a ser pacífico....!! Estás muy equivocado !!

!! Si yo quiero, puedo ser más pacífico que tú....!! Y lo vas a ver...!!

Y procedió a tumbarse en el suelo con las piernas y brazos bien abiertos y quietos para señalizar su falta de violencia.... Había que ver la cara del otro, sentado y mirando extrañado la nueva conducta de su oponente....

Y es que aquello le perturbó profundamente porque la idea de ser pacífico !! había sido originalmente suya...!! Tras meditar unos momentos, reaccionó de forma algo corajuda, manifestando....

¡¡ Yo he sido el primero en ser pacífico, antes que tú y que cualquiera...!!

!! A mí no me va a ganar nadie a ser el más pacífico..!!

Y procedió a hacer lo mismo que el otro.... tumbarse en el suelo de igual manera con sus brazos y piernas bien abiertas en forma de cruz y absolutamente quietas....

La escena era curiosa cuanto menos, si no ridícula. Ambos, los dos antiguos contrincantes, tumbados todo a lo largo que eran, formando con sus extremidades sendas aspas en cruz (como la de Borgoña) intentando externalizar al máximo un mensaje pacífico, una actitud ausente de violencia alguna a través de la máxima quietud posible.

Los garrotes, mudos, descansaban en el suelo algo alejados, huérfanos de mano que los sostuvieran.

Y estando de tal guisa, acertó a pasar por aquel lugar el pintor Goya, el mismo que ya les había retratado dos siglos antes arreándose golpes, quien extrañado de lo que veía se detuvo y preguntó el motivo de aquella curiosa situación...

Ambos le informaron, aprovechando cada uno la ocasión para presumir y pregonar su pacifismo, mayor que el de su oponente...

Ah...dijo Goya.... me temo que estamos ante una nueva forma de pelea....esta vez es de egos....una lucha empecinada para ver quien es más pacífico....curioso...aunque en realidad, estamos como siempre...

Bueno...en todo caso, algo se ha ganado que no es poco...Esta vez sin sangre...Dos garrotes en paro forzoso y las personas que antes se comportaban como animales y hablaban exclusivamente a través de la violencia, ahora ya no lo hacen sino que buscan determinar quién es mejor y más pacífico a través de la máxima quietud...Increíble...

Quizás este país, España, tenga solución para su eterna violencia, caviló, pero para un artista algo sí se ha perdido...ya no hay sentido trágico y esta nueva escena más bien me parece cómica...Y es que, razonó, desde el punto de vista del arte y de la plástica, dos hombres tumbados en el suelo en postura de cruz borgoñesa y absolutamente quietos, no puede compararse en modo alguno con la antigua escena de los garrotazos... Mucho me temo -y bien que lo siento exclusivamente como artista- que esta nueva situación no merece ni un mal cuadro...Tendré que seguir buscando la inspiración por otra parte.

Y dándose la vuelta, nuestro querido pintor abandonó el lugar, quizás para siempre (aunque yo no estoy tan seguro de ello).

Con Dios, caminantes