Opinión

Las salchichas y la paz en Belfast

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Lunes 28 de diciembre de 2020

Al Borde del Abismofue como se denominó a la política que siguieron Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría en su entente consistente en ver quien aguantaba más en su carrera de rivalidad, de modo que pareciera que uno iba a tirar de verdad la bomba nuclear, ante lo cual, y por la misma ley fundamental, el otro daba marcha atrás y otra vez vuelta a empezar.

Ahora, de nuevo, estamos viendo la repetición del mismo movimiento abismal en el Brexit con situaciones en las negociaciones en una fase final muy similar, pero con una nueva modalidad y es que en vez de armamento atómico son salchichas lo que se van a lanzar.

La carne picada fresca se considera en la Unión Europea un producto de riesgo y hay de hecho una prohibición a su comercialización desde países de fuera de la organización, la cual no tiene ninguna disposición sobre certificación sanitaria para su importación. Eso significa que las salchichas del Reino Unido que se venden en Irlanda del Norte, el 1 de enero de 2021 ya no podrán entrar según el protocolo de Irlanda del Norte del Acuerdo de Retirada, porque en el mismo se ha establecido que Irlanda del Norte se mantiene en el territorio aduanero de la Unión aunque siga siendo parte integrante del Reino Unido.

Con esa disposición tan peculiar acerca del estatus internacional de Irlanda del Norte, consistente a la vez en estar y no estar, se logra preservar, de acuerdo con los negociadores, el Acuerdo de Paz de Belfast, que se ha considerado principal en la retirada. No obstante, permanece otra cuestión no menos clave sin solucionar, ¿tendrán los norirlandeses salchichas para cenar en paz?

En la quinta reunión del Comité Conjunto se han tomado varias decisiones para que el Acuerdo de Retirada sea efectivo y el vicepresidente de la Comisión Europea Maros Sefcovic ha dicho que Hemos cumplido en nuestro principal objetivo, proteger el Acuerdo de Viernes Santo (Belfast), evitar una frontera dura en la isla de Irlanda y mantener allí la paz, la estabilidad y la prosperidad. ¿Y las salchichas? ¿Es que las salchichas no son una fuente de paz, estabilidad y prosperidad para cruzar el mar?

El asunto se ha solucionado con una adición a lo acordado en el Comité, de modo que el Reino Unido ha acompañado una Declaración Unilateral sobre el ajuste del suministro de carne refrigerada. La Unión, por su parte, ha tomado nota de esa práctica”, reservándose ir al Tribunal de Justicia con carácter prejudicial. Michel Gove, ministro para el Brexit, ha comentado: Las salchichas británicas continuarán su camino hacia Belfast y Ballymena en el nuevo año”.

Y eso será así porque el Reino Unido se ha concedido a sí mismo un periodo de gracia de seis meses hasta el verano, después ya se verá qué queda de ese don que lleva a la salvación y si se han cambiado los canales de comercialización. Aunque recordemos que gracia solo es perdón y sigue habiendo prohibición.

Los productos afectados por la declaración son la carne picada de ave o de cualquier otro animal, los preparados de carne y la carne sin preparar, mientras que las condiciones de comercialización son que entrarán por un lugar designado (cuatro puertos), sujetos a un procedimiento de canalización, se venderán exclusivamente en supermercados localizados en Irlanda del Norte y no por medio de otros operadores en la cadena comercial, irán acompañados de certificados emitidos por las autoridades competentes del Reino Unido y empaquetados para los consumidores finales con una etiqueta que pondrá: Estos productos del Reino Unido no se pueden vender fuera de Irlanda del Norte.

Durante la Ley Seca (o Prohibition, como se llamaba en Estados Unidos) no se podían vender bebidas alcohólicas pero sí mosto de uva, el cual se expendía en ladrillos con esta sobria advertencia, también sobre lo que no se podía hacer: Tras disolver el ladrillo en un galón de agua, no colocar el líquido en una jarra en el armario durante veinte días porque entonces en vino se convertirá”.