El PP ha atribuido las revelaciones del extesorero del partido Luis Bárcenas a la estrategia de un preso y sostiene que no le importa "en absoluto lo que pueda decir", porque es "parte del pasado" que el partido ya ha olvidado y por lo que incluso ha pagado su pena.
Son declaraciones del portavoz de PP en el Senado, Javier Maroto, el único dirigente del partido que se ha pronunciado respecto a la carta de ocho folios remitida a la Fiscalía Anticorrupción en la que Bárcenas acusa a Rajoy de deshacerse con una máquina "destructora de papeles" de la documentación que reflejaba la contabilidad en B del partido.
"En todos los partidos siempre ha habido una oveja negra", ha dicho Maroto a los medios ante la sede nacional del PP, donde ha señalado que la dirección del PP "no tiene nada que opinar de un señor que está en la cárcel por hacer daño al PP y al conjunto de la política en España". Y ha apostillado: "No nos importa en absoluto lo que pueda decir".
Bárcenas sostiene en la misiva que Rajoy percibió sobresueldos mensuales extraídos de la caja B y explica que ha decidido colaborar con la justicia al constatar que "con ingenuidad" dio por buena la promesa que se le hizo por parte del partido, a través de un intermediario, de que su mujer, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión por el caso Gürtel, por el que ambos cumplen actualmente condena.
A juicio del dirigente del PP, "lo mejor" que puede hacer los partidos es apartarse "de casos como ese para que nunca más vuelvan a suceder". "Bárcenas está en la cárcel pagando una pena por ello, utilizará la técnica que le diga su abogado para remover Roma con Santiago y pagar menos condena. Es la estrategia de un preso, y yo no opino de la estrategia de un preso", ha defendido.
Con todo, ha reiterado que "todo eso ha sucedido hace muchos años y hemos padecido con ustedes la pena del telediario" y que este episodio es "parte del pasado", por el que el PP ha aprendido y se ha disculpado."Hemos pagado nuestra pena y ahora de lo que se trata es de evitar caer en una trampa similar y que no vuelva a ver en España casos como éste, ni en mi partido ni en ningún otro", ha concluido Maroto.
El extesorero cuenta que supo que Rajoy había destruido esa documentación cuando él le mostró en su despacho en 2009 la copia que conservaba de esa contabilidad opaca y de la que gran parte, asegura, le fue después sustraída del estudio de su mujer cuando él estuvo en prisión preventiva. Un robo que ahora se investiga en la pieza Kitchen del caso Villarejo.
En esta misma misiva, de 8 folios, remitida a la Fiscalía a cinco días de que comience el juicio por la caja b del partido, Bárcenas explica que ha decidido colaborar con la justicia al constatar que "con ingenuidad" dio por buena la promesa que se le hizo por parte del partido, a través de un intermediario, de que su mujer, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión por el caso Gürtel, por el que ambos cumplen actualmente condena.
Esta circunstancia, añade, le llevó a firmar "la paz" con el que había sido durante 20 años su partido, "retirando la denuncia que había interpuesto por la destrucción" de sus ordenadores y renunciando a sus "pretensiones laborales" por su salida del PP. "Si me pudiera haber quedado ánimo de guardar silencio por lo que alguien pudiera entender como una lealtad mal entendida, lo cierto es que me ha resultado desalentador" conocer los hechos que se están instruyendo en Kitchen.
Unos hechos, prosigue, que revelan las vigilancias ilegales a las que fue sometida su familia "con uso de fondos reservados" y que fueron ordenadas por "altos cargos del entonces Gobierno" de Rajoy.