Ronald Koeman ha apuntado a la Copa del Rey como el objetivo más plausible, en este punto del curso. Este miércoles alineó en Granada, en los cuartos de final del mencionado torneo, a su once de gala. Sólo varió la inclusión de Umtiti -por el tocado Lenglet- y la de Trincao -por Dembèlè-. Ter Stegen, Jordi Alba y Busquets fueron titulares, al igual que Lionel Messi, Antoine Griezmann, Pedri, De Jong, Araujo y Sergi Roberto. Diego Martínez, en cambio, optó por rotar. Ejecutó hasta siete novedades con respecto al último duelo liguero.
De todas las modificaciones andaluzas, destinadas a repartir descansos, la más llamativa resultaría la del portero. Entró Aarón Escandell, suplente habitual de Rui Silva, y lo hizo para exhibirse. Y es que el club catalán arrancó el envite con un monólogo ofensivo y fluido de media hora. No se habían cumplido diez minutos y ya había detenido remates claros de Araujo, Messi y Trincao. No alcanzaron los locales a sacudirse la presión y el juego combinativo ajeno, más allá del testarazo, peligroso, que conectó Antonio Puertas.
Aarón volaría para salvar a los suyos, despejando un lanzamiento de falta del seis veces Balón de Oro que se colaba por la escuadra. Y, de inmediato, se revolvió para neutralizar un intento de Araujo. Por las bandas, entre líneas y en horizontal, el Barça se había mostrado muy superior e iluminado con el cuero. Pero había perdonado oportunidades realmente nítidas para anotar y lo pagaría con dureza. En una acción descontextualizada, en el minuto 33, se detonaría el inicio del punto de inflexión que condicionó el envite. Adelantó líneas el sistema granadino y provocó un error grosero de Umtiti en la salida del juego. La perdió cerca de su meta el francés, regalándole la asistencia a Alberto Soro para el gol de Kenedy.
Ese mismo jugador rozó el nocaut barcelonés antes del intermedio, cuando quedó en mano a mano con Araujo. Sentó al zaguero, en una contra rápida, pero remató mal. Y los locales resistieron para encaminarse a vestuarios sin conceder más que un chut lejano de Sergi Roberto -que se retiraría lesionado para que compareciera Dest-. Así las cosas, el gigante afrontó la reanudación herido, con ganas de reivindicarse y de remontar. Mas, se topó con otro revés. En el 47, Ángel Montoro buscó un pase largo y al espacio que retó a Umtiti. El francés perdió en la galopada con el veterano Roberto Soldado, que selló el 2-0 ante la salida de Ter Stegen.
Debía reaccionar de la cornada Koeman y quemó las naves dando entrada a Braithwaite y a Dembèlè para afrontar la contrarreloj épica en la que habían quedado constreñidos. Arriesgó el estratega neerlandés -sacó a un central, Umtiti, y pasó a competir con un solo defensor puro-, que todavía incluiría en la ecuación a Riqui Puig -por Busquets, a la desesperada-. Inyectó todo el arsenal que le quedaba en el banquillo para hacer más venenoso el asalto de 40 minutos que sus subordinados tuvieron por delante.
Se jugaría, hasta el 90, en cancha andaluza. Pero con un Barça más denso. Antes del cuarto de hora postrero no pasaría del lanzamiento al larguero de Trincao y de la montonera de saques de esquina -llegaría a los 18 córners, por ninguno de los locales-.Había resistido el sistema defensivo nazarí, ya sin aspiración al contragolpe. En ocasiones por Aarón -que detuvo una chilena de Griezmann y otro par de remates de Messi- y otras veces por la madera. En todo caso, su fuelle les traicionaría y sus sustituciones no surtieron el efecto deseado. Vallejo compareció para reforzar la zaga, mas no cumplió y sólo asistió a la traca culé.
El minutaje arribó al 88 dando la razón al planteamiento de Diego Martínez. Hasta que Dembèlè restalló el larguero con un latigazo y Messi capturó el rechace. El argentino se inventó un pase hacia el segundo poste que Griezmann devolvió al campo, desde la línea de fondo. El cuero golpeó en Aarón y se coló. Significando un tanto en propia puerta del excelso arquero y la apertura de un lapso extraordinario de fútbol azulgrana. No obstante, Messi remataría al poste y en el 92 abrió para que Griezmann asistiera al cabezazo de Jordi Alba, que instaló el merecido 2-2. Aún así, Luis Suárez se escaparía de Araujo en la última acción del duelo. Pero el delantero colombiano anguló demasiado su disparo y no evitó la prórroga.
En el tiempo extra, deriva del alocado desenlace del encuentro, Aarón amplió su bagaje deteniendo los intentos de Messi y de Braithwaite. No había aflojado el escuadrón visitante, ambicioso y mejor desde el plano físico. Y Griezmann completaría la remontada en el 100 de juego, como guinda al centro del excelente Jordi Alba. Mas, no quedaría zanjado ahí el drama, ya que en la siguiente acción el VAR señaló penalti de Dest sobre Carlos Neva, en una decisión muy polémica. Fede Vico empataría a tres, evidenciando el orgullo de su desfondada delegación. Y, finalmente, la calidad brilló ante la ausencia de oxígeno. En el segundo acto de la prórroga De Jong amortizaría un rechace de Aarón al chut de Messi y Jordi Alba fusiló el 3-5 definitivo, con un trueno extraordindario a pase de la mejor versión de Griezmann. Bajando el telón de manera formidable a un partido de fútbol con mayúsculas que loa el formato copero. El Estadio Nuevo Los Cármenes acogió una pintura del balompié español de la que presumir.
- Ficha técnica:
3. Granada: Aarón; Víctor Díaz (Foulquier, m.46), Domingos Duarte, Germán, Carlos Neva; Yan Eteki (Nehuén Pérez, m.105), Montoro, Alberto Soro (Fede Vico, m.58), Kenedy (Machís, m.46); Antonio Puertas (Vallejo, m.80) y Soldado (Luis Suárez, m.65).
5. Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (Dest, m.56), Araujo, Umtiti (Braithwaite, m.63), Jordi Alba; De Jong, Sergio Busquets (Riqui Puig, m.76), Pedri (Lenglet, m. 112); Trincao (Dembèlè, m.63), Griezmann y Messi.
Goles: 1-0, (m.33) Kenedy. 2-0, (m.47) Soldado. 2-1, (m.88) Griezmann. 2-2, (m.90+2) Jordi Alba. 2-3 (m.100) Griezmann. 3-3 (m.102) Fede Vico, de penalti. 3-4, (m.108) De Jong. 3-5, (m.113) Jordi Alba.
Árbitro: Sánchez Martínez (C. Murciano). Mostró cartulina amarilla a los locales Yan Eteki (m.29) y Montoro (m.93), y a los visitantes Messi (m.25) y Jordi Alba (m.103).
Incidencias: partido correspondiente a la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes de Granada a puerta cerrada.