La actriz Jennifer Lawrence ha sufrido heridas en el rostro durante el rodaje de Don't look up.
Lawrence fue alcanzada por cristales en su ojo como consecuencia de la explosión de un cristal.
Según el portal Page six, el rodaje tuvo que ser suspendido este viernes como consecuencia del incidente.
La ganadora del Óscar por El lado bueno de las cosas se encuentra en buen estado.