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Super Bowl LV. Brady saca brillo a su séptimo anillo y los Buccaneers atrapan la gloria

FÚTBOL AMERICANO

Diego García | Lunes 08 de febrero de 2021
La leyenda resplandeció (tres pases de touchdown), en compañía de Rob Gronkowski y de una carrera rotunda. Patrick Mahomes sufrió el naufragio de su línea, como nunca, ante la poderosa defensa del conjunto de Florida. El libreto de Bruce Arians arrasó en las dos fases del juego.

Este lunes nació acogiendo al evento que congrega en torno a 100 millones de espectadores de forma anual. Los focos del planeta dirigieron su atención al Raymond James Stadium de Tampa (Florida), recinto que ejerció de marco de la Super Bowl LV. Una cima el deporte estadounidense que pudieron ver in situ en torno a 22.000 espectadores y que en su retransmisión en la CBS cobraría cada anuncio a cinco millones de dólares -por 30 segundos-. Se cruzaban por la gloria los locales Buccaneers y los Kansas City Chiefs. En un duelo pronosticado como un punto de inflexión histórico.

El desenlace pomposo de la campaña de la NFL marcada por el coronavirus enfrentó a Tom Brady (43 años) y a Patrick Mahomes (25 años). Esto es, el veterano quarterback, considerado como el mejor de todos los tiempos, ante el juvenil llamado a tomar el relevo. Con uno de esos relatos que tan buena cabida ofrece el fútbol americano: el astro californiano quería demostrar que podía triunfar fuera de los Patriots -y de la influencia del icónico técnico Bill Belichick-, mientras que la perla tejana buscaba multiplicar su legado con rapidez -toda vez que logró el anillo en 2020 y el MVP en el duelo definitivo contra los 49ers-.

Descorcharon los 'Bucs' el partido confiando en una ofensiva que ha sobresalido en este curso -tercera más anotadora y cuarta en yardas de pase-, mas se toparon con dos tres y fuera a las primeras de cambio. Una carrera de 13 yardas del running back Ronald Jones II les daría algo de aire, pero el sack de Frank Clark les envió a la banca. Así que trasladaron el turno a los Chiefs y ahí avisaron con rotundidad: tratarían de amortizar la baja de dos tackles en la línea ofensiva de Mahomes para presionar al quarterback con todo. Y le forzaron a correr ya en la tercera jugada, tras escapar, por poco, de un sack precoz. Iban a exigir rapidez de ejecución y precisión al nominado como heredero de los tótems del pase.

Moverían las cadenas los favoritos usando vías alternativas: alimentando las carreras del running back Clyde Edwards-Helaire -ante los problemas de la línea para aguantar a los rushers- y propulsando el juego de carrera del virtuoso pasador -que arrancó con cinco envíos incompletos-. Esa fórmula, y una penalización, les colocó en la yarda 31 de los floridenses. Y desde ahí el armador buscó a Tyreek Hill (8º en yardas recibidas y 2º en touchdowns anotados), que perdonó una captura de anotación. Harrison Butker inauguraría el electrónico con una patada de 49 yardas (0-3, minuto 5:10).

Responderían los Buccaneers con personalidad. Cuatro carreras del running back Leonard Fournette, otra de Cameron Brate y una gran recepción de Antonio Brown -la máquina de estadística con ansia de renacimiento- les fijó en la yarda 10 rival. La mezcla de tierra y aire desactivó a la defensiva organizada por Steve Spagnuolo -ganador de dos anillos frente a los Patriots- y el eterno Rob Gronkowski hizo caja con una recepción para touchdown -en una sensacional jugada de engaño, minuto 11:23-. Brady, por raro que parezca, firmó su primer pase de anotación en el cuarto inicial de una Super Bowl. Y se arribó al intermedio con un 7-3 que amenazaba con amarrar el talento de Mahomes (dos pases completados de ocho intentos en este intervalo). Y es que Jason Pierre-Paul (6º en fumbles y 9.5 sacks) rozaría la intercepción, confirmando los aprietos generados por la línea defensiva de Tampa.

El cierre preparado por Todd Bowles, coordinador defensivo, cumplía su plan. Refrendaron el pedigrí granjeado en 2020 (mejor defensa contra la carrera, primera en golpes a los pasadores y segunda en placajes para pérdida de yardas). Debía darle una vuelta al libreto el entrenador en jefe de los Chiefs, Andy Reid. Y se le acumularía el trabajo, pues su repliegue sufría ante la carrera de los 'Bucs'. Ronald Jones II y una penalización absurda regalaron a Brady presencia en campo contrario, y éste puso en vuelo a Mike Evans (4º en touchdowns anotados y de excelente eficacia), sembrando un primer down en la yarda 11. Sin embargo, Anthony Hitchens, providencial, arrebató de las manos de Joe Haeg la anotación y aguantarían el empuje los zagueros, en cuarto down. Sobre la yarda uno, Damien Wilson paró a Ronald Jones II por milímetros, recuperó la posesión y dio oxígeno a su ataque (minuto 14:05).


En todo caso, a pesar del fogonazo de clase de Hill, devolverían el oval de inmediato por fallo del imperial Travis Kelce (2º en yardas recibidas, 6º en touchdowns y atacante principal de Kansas City). No fluía como estaba previsto su ataque y, para más inri, Tommy Townsend ejecutaría un punt horroroso. Se remangó Brady para afilar el colmillo, en la yarda 36, mas emergió Tyrann Mathieu (3º en intercepciones) para capturar un pase y disparar la autoestima de los defensores del título. Pero los árbitros señalaron dos holdings polémicos (error grave de Antonio Hamilton) y Gronkowski celebraría por segunda vez (14-3, minuto 23:49).

Le empezaba a urgir a los Chiefs despertar en cuanto a creatividad y Mahomes tiró de Kelce. Juntos cosecharon 42 yardas, cruzaron al ecuador del terreno y se plantaron en la red zone por primera ocasión. Parecía amanecer, al fin, la colorida armonía atacante de los misurianos. Hasta que Devin White (6º en tackles y 9 sacks), Lavonte David y la presión (en blitz) clausuraron el drive de casi cinco minutos. Butker añadiría otro field goal (14-6, minuto 28:56), escueto bagaje productivo para un equipo eminentemente ofensivo que fue anulado por el escuadrón del técnico en jefe Bruce Arians. Y que efectuó otro regalo a Brady. Al pasador le quedaban 55 segundos de maniobra antes del descanso, mas Bashaud Breeland cometió una pass interference y la leyenda apareció en la yarda 24. Para despedir el primer acto con un pase de touchdown para Antonio Brown (21-6).

En vestuarios se respiraba una constatación: los 'Bucs' habían sido superiores en todos los flancos. Reivindicando su triunfo en la Conferencia Nacional ante los Packers del MVP Aaron Rodgers. Mahomes viajaba con una tarjeta pírrica: 67 yardas de pase, 34 de carrera y 9 de 19 de acierto. Su delegación había sumado 124 yardas pero fue penalizada ocho veces (95 yardas). La astucia y efectividad del ataque floridense gobernó junto con su exuberancia defensiva. En ese paisaje, los Chiefs yacían contra las cuerdas. Disfrutarían de la iniciativa en el tercer cuarto, Edwards-Helaire rompió con dos acarreos para 36 yardas y se estrellaron en el muro de Tampa. Butker sumó otros tres puntos (21-9, minuto 33:34), redundando en la cierta impotencia ofensiva exhibida.

A estas alturas, debía hacer una declaración la zaga misuriana para atisbar un horizonte de remontada. No pudo. Brady seguiría gozando de tiempo, Gronkowski resplandeciendo y Fournette dañando en carrera, para autografiar otra anotación (28-9, minuto 37:15) con 46 yardas en este drive. El running back casi desahuciado en los Jaguars también gritaría su valía en el día más importante de su currículum. Pintando una contrarreloj explícita para los patrones de la Conferencia Americana que comenzó con sack de Shaquil Barrett e intercepción del safety novato Antoine Winfield Jr (asistida por el gran marcaje de Mike Edwars sobre Hill). En consecuencia, Brady retomó el mando en la yarda 45 contrincante y el juego terrestre erosionaría (quemando minutaje) para que el kicker Ryan Succop se estrenara (31-9, minuto 42:14).

Asomaba la paliza. Mahomes cumpliría tres cuartos enteros sin entregar un pase de anotación -hecho del todo inesperado- y sólo soltó su brazo cuando los 'Bucs' aflojaron su presión. Entonces conectó con un fogonazo de Hill (21 yardas), otro del desaparecido Sammy Watkins y una recepción de Kelce. Pero se iría de vacío, a pesar de dos auténticas genialidades del quarterback (Demarcus Robinson y Darrel Williams dejaron caer el balón en la red zone). Y el oficio y el físico de los locales echarían el candado. Consumieron 5:26 minutos a base de correr y de aplastar, Pierre Paul y Ndamukong Suh sellaron otro par de sacks y un fumble, y Devin White forzó y remató una intercepción para bajar el telón de un verdadero paseo.

Tom Brady (3 touchdowns, 201 yardas, 21 de 29, de puntuación y MVP de la Super Bowl), alcanzó su séptimo anillo y el segundo para los Buccaneers -séptimo equipo que clasifica como Wild Card y alza el trofeo-. Tiene más campeonatos que cualquier franquicia de la liga e hizo historia con Gronkowski (dos touchdowns y 67 yardas), al convertirse en la pareja con más anotaciones en los playoffs. Y la defensa de Florida se demostró temible y martirizó a un Patrick Mahomes (270 yardas, dos intercepciones, un fumble y un 26 de 49) víctima de su línea ofensiva y que no perdía por más de una anotación desde su etapa en la universidad (en 2016). La transición de poderes tendrá que esperar.

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