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España se prepara para la campaña de vacunación masiva

Una profesional sanitaria durante el proceso de vacunación en el centro de salud Dalt de Sant Joan de Mahón. (Foto: EFE).

CORONAVIRUS

Eduardo Villamil | Sábado 13 de febrero de 2021
Las comunidades buscan grandes recintos para vacunar, aunque la falta de personal amenaza con convertirse en el nuevo cuello de botella.

Por el momento la campaña de vacunación masiva en España, y buena parte del mundo, está yendo al ralentí. Pese a los esfuerzos de las farmacéuticas, el ritmo de llegada de las dosis ha estado muy por debajo de las exigencias de los distintos países. Sin embargo, se espera que esta desnivelada balanza entre oferta y demanda vaya equilibrándose en los próximos meses, no solo porque compañías, como Pfizer, Moderna o AstraZeneca, aumentarán su producción, sino porque otras nuevas comenzarán a distribuir sus propias vacunas.

Por el momento, a nivel mundial, Israel y Emiratos Árabes Unidos lideran la carrera hacia la ansiada inmunidad. Con algo menos de nueve millones de habitantes, el país hebreo ha vacunado ya a 6,16 millones de personas, según el sitio web Our World in Data. El éxito de Israel, primera nación del mundo en empezar a vacunar masivamente (a mediados de diciembre), se explica fundamentalmente por su agresiva política de compra de vacunas, un sólido sistema de salud y la propia idiosincrasia de su población, acostumbrada a movilizarse masivamente en situaciones de emergencia. Por su parte, la nación emiratí es la que más rápido del mundo está vacunando en estos momentos, superando incluso a Israel, con 1,6 dosis diarias inoculadas por cada 100 habitantes (frente a las 1,23 de Israel). En total, 4,79 millones de personas han recibido una o dos dosis en este país del Golfo Pérsico.

En Europa el líder indiscutible en vacunación está siendo el Reino Unido. El país británico ha vacunado ya a 14 millones de personas, tan solo cinco millones menos que todos los Estados Miembros de la Unión Europea juntos. Además, Reino Unido es la tercera nación del mundo en porcentaje de vacunados, con 20,67 por cada 100 habitantes. Con gran picardía, Londres aprovechó la coincidencia entre el Brexit y la salida al mercado de las primeras vacunas para moverse como un actor independiente de la UE, anticipándose claramente a la burocracia de Bruselas.

Objetivo: 70% de inmunizados antes del verano

El titubeante inicio en la campaña de vacunación española puso de manifiesto una falta de planificación evidente. Pese a tener meses para formar a los profesionales sanitarios, la mayor parte de administraciones no hicieron los deberes y lo dejaron todo para el último día. Por fortuna, el proceso se ha ido corrigiendo y, tras el desconcierto inicial, el sistema nacional de salud ha respondido, aumentando semana a semana el porcentaje de dosis administradas frente a recibidas. Hasta la fecha en nuestro país se ha vacunado 2,4 millones de personas, de las que más de un millón están ya inmunizadas frente al coronavirus.

Sin embargo, hasta ahora el flujo de llegada de vacunas no ha sido, ni mucho menos, el que se esperaba. Tanto BioNTech/Pfizer como AstraZeneca han anunciado retrasos, que han obligado a la Unión Europea (desde donde se centralizan las compras de todos los Estados Miembros) a presionar a las farmacéuticas para cumplir con sus respectivos calendarios.

El Gobierno español fijó en su estrategia de vacunación la meta de vacunar al 70% de la población antes del verano, y ese objetivo permanece, pese a los retrasos, inalterado. De hecho, en una entrevista en RNE, la ministra de Sanidad, Carolina Darias reiteraba esta semana que esperan recibir alrededor de 50 millones de dosis de la vacuna de BioNTech/Pfizer, suficientes para inmunizar a 25 millones de personas, en los próximos meses. Eso, sin contar las suministradas por Moderna o AstraZeneca. A todo ello habría que sumar además las futuras vacunas de farmacéuticas como Sanofi-GSK (hasta 300 millones de dosis para la UE), Johnson & Johnson (para 200 millones de personas) o CureVac (225 millones de dosis), con las que la UE ya tiene suscritos contratos de compra y que, previsiblemente, serán aprobadas en un futuro cercano.

El objetivo del 70% es aún posible, pero está sujeto a una gran incertidumbre, como recuerda Salvador Macip, investigador de la Universidad de Leicester. "Hay demasiadas incógnitas para poner una fecha y pueden fallar muchas cosas. Aún no tenemos claro ni la cantidad de vacunas que van a llegar". Otros, como el virólogo José Antonio López Guerrero, de la Universidad Autónoma de Madrid, se muestran más optimistas: "En Japón pretenden vacunar a 100 millones de personas en cuatro meses. Con logística y el suministro adecuado de vacunas podría alcanzarse este objetivo. Esperemos que no haya muchos más contratiempos".

¿Estamos preparados para la vacunación masiva?

Hasta ahora, el principal cuello de botella para vacunar a la población ha sido el de la producción de dosis. Sin embargo, en pocos meses este escenario de carestía podría cambiar radicalmente. Dos serán los retos a los que se deberá dar respuesta en ese momento: dónde vacunar a tanta gente y con qué medios humanos.

Algunas autonomías ya han empezado a dar respuesta al primero de estos problemas. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, prevé utilizar hasta 19 instalaciones deportivas y de ocio, como el WiZink Center, el estadio Wanda Metropolitano o el Palacio de Vistalegre. El Govern catalán, por su parte, contempla usar lugares como el Camp Nou o la Sagrada Familia para la vacunación masiva.

Todas las asociaciones de profesionales sanitarios consultadas por este periódico coinciden en lo positivo de esta medida, aunque advierten de que habrá inconvenientes logísticos a resolver. "Será la única opción para poder realizar vacunaciones de forma masiva y en el menor tiempo posible, pero para ello es requisito básico disponer de vacunas suficientes, así como de medios humanos y materiales para administrarlas", subraya Lorenzo Armenteros del Olmo, portavoz COVID-19 de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). "Solo así se podrá vacunar con total garantía de seguridad, tanto por la conservación de la cadena del frío de las vacunas, como por la administración, el registro en el historial clínico y el control de los posibles efectos secundarios". añade Esther Nieto, secretaria de la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP).

Asunto más delicado es el del personal sanitario que estará operativo para administrar las vacunas. Según José Antonio Forcada Segarra, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (ANENVAC), serían necesarias 125.000 enfermeras para tener una ratio similar a la media de la UE. "Si no podemos contratar a más enfermeras habrá que utilizar a las que ya tenemos, primando de alguna manera que doblen turnos o trabajen fines de semana, pero eso pasa por una compensación económica y no un maltrato, como han sufrido hasta el momento", señala Forcada Segarra a este periódico.

Más rotundo aún se muestra el portavoz de la SEMG: "Si la campaña se realiza con el actual personal sanitario, será a costa de un incremento de trabajo o el abandono de funciones propias, que tendrían que sacrificarse para poder realizarlo con dignidad". "Hay que tener en cuenta que no solo se realizará en lugares específicos, en necesario, además, vacunar en los domicilios de los pacientes frágiles que no se pueden desplazar a estos lugares", remarca.

Para suplir esta hipotética falta de personal se ha propuesto formar a voluntarios. El Gobierno de Reino Unido, por ejemplo, ha reclutado a 30.000 personas, bautizados como el Jabs Army (“Ejercito de los pinchazos”), para ayudar en la campaña de vacunación. "Todo el mundo con un poco de práctica puede poner inyecciones en una situación de emergencia", indica Salvador Macip, quien aboga por "copiar lo que están haciendo bien otros países".

No obstante, todas las asociaciones sanitarias anteriormente citadas rechazan esta medida, asegurando que invade sus competencias y contraviene la legislación española. En cambio, reclaman más participación en la planificación de la campaña. "El éxito de la campaña de vacunación radica fundamentalmente en la organización de la misma. Para ello es necesario que se cuente con las enfermeras y enfermeros, que son quienes se encargan de manera habitual, con seguridad, calidad y eficiencia, de la vacunación de la población", indica Mar Rocha, portavoz y adjunta a la presidencia del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM). En la misma línea se expresa la secretaria de FAECAP, desde donde reclaman "que las enfermeras formen parte de los equipos de planificación de la campaña de vacunación en las diferentes comunidades autónomas".

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