El Atlético de Madrid deshizo las maletas en el Nuevo Los Cármenes para enfrentar al siempre rocoso Granada. Antes de recuperar el partido aplazado en un doble enfrentamiento ante el Levante en tres días. Diego Pablo Simeone mantuvo a su once preferido (sorteando la lista de numerosas bajas a la que se unió Víctor Machín 'Vitolo', a última hora). Aplicó dos modificaciones con respecto al duelo previo: Yannick Carrasco y Mario Hermoso fueron titulares. Diego Martínez, en su caso, también lidió con bastantes ausencias, mas pudo desplegar una nómina fiel a su filosofía y dejar revulsivos en la banca.
Los necesitaría, visto el inicio del choque. Y es que los capitalinos entraron en el verde con todo. Rebosantes de ambición, eligieron sus presiones ardorosas y dañaron con el cuero. De hecho, Ángel Correa rozó el primer tanto. El meta Rui Silva salvaría a los suyos en un prólogo en el que Jorge Molina respondería con un chut despejado por Felipe. Y con Germán Sánchez emitiendo un testarazo -en acción de pizarra- que puso inquietud en Jan Oblak. Los andaluces no querían encerrarse y trataron de alzar líneas.
El conjunto colchonero navegó con astucia en un combate pleno de intensidad y rigor táctica. Y alcanzó a avisar con seriedad por medio del pichichi Luis Suárez. El uruguayo conectaría un remate qe lamió la madera y, de inmediato, forzaría al arquero portugués a realizar una parada de mérito. Y hasta ahí llegaría la relación de aproximaciones atacantes en un primer acto que se extinguiría con el gobierno de las precauciones. Y con el balón parado como la herramienta global preferida para probar suerte.
El 'Cholo' leyó la morfología de su esquema y dio un volantazo: sentó al mediocentro Geoffrey Kondogbia para dar entrada al lateral Sime Vrsaljko. Cambió el dibujo y ese movimiento volvió a ser clave. Diluyó la zaga de cinco peones y recogería premio rápido, cuando Luis Suárez embocó un intento espectacular que estrelló en el travesaño. Habían recuperado la agresividad posicional del comienzo del minutaje. Y el sistema nazarí, pegajoso, renacería, rebelde.
Yan Eteki abrió la espita con un cañonazo de volea, implementado desde larga distancia; Darwin Machís desbordó por su perfil y dibujó un centro-chut que estrenó los guantes de Oblak; y Jorge Molina desaprovecharía, con un pobre disparo, una jugada armoniosa de sus compañeros y una buena posición de remate. Se había desplegado un cuerpeo de tú a tú, mucho más abierto que lo experimentado antes de la reanudación. Sin un dominador nítido y con alternativas alternas.
En esa inercia, se auguraba un desenlace incierto y explosivo. Y así ocurrió. Luis Suárez perdonó el tanto inaugural en otra jugada de pizarra, pero Marcos Lorente -en el minuto 63- haría caja. El todoterreno llegó al área desde segunda línea y descerrajó un zurdazo que fue directo a la red. A los tres minutos, Yangel Herrera -que acababa de sustituir a Eteki- firmó las tablas con un remate certero a pase de Molina, en un saque de esquina. Ángel Correa zanjaría la traca -minuto 74- amortizando una escapada de Llorente para chutar. La pelota supuso el 1-2 tras tocar en Vallejo y despistar a Rui Silva. Y, ahí, los granadinos multiplicaron centros al área y el Atlético se asentó en su defensa para poner el candado y cosechar tres puntos muy valiosos para su recorrido.
- Ficha técnica:
1 - Granada: Rui Silva; Foulquier (Alberto Soro, m.79), Domingos Duarte, Germán, Vallejo, Carlos Neva; Yan Eteki (Yangel Herrera, m.58), Montoro (Gonalons, m,69); Machís (Domingos Quina, m.79), Kenedy (Antonio Puertas, m.69), Jorge Molina.
2 - Atlético de Madrid: Oblak; Savic, Felipe, Hermoso; Kondogbia (Vrsaljko, m.46), Marcos Llorente, Koke, Carrasco, Saúl; Correa y Luis Suárez.
Goles: 0-1, M.63: Marcos Llorente. 1-1, M.66: Yangel Herrera. 1-2, M.74: Correa.
Árbitro: Mateu Lahoz (C. Valenciano). Mostró cartulina amarilla a los visitantes Luis Suárez (m.40), Saúl (m.42), Savic (m.77), Koke (m.89) y Carrasco (m.90).
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 23 de LaLiga Santander disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes a puerta cerrada. Antes del inicio se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento del exentrenador del Granada Enrique Pérez Pachín, mientras que el jugador local Ángel Montoro recibió una placa por alcanzar los cien partidos como futbolista del Granada.