Opinión

La conspiración de Londres

Enrique Montánchez | Jueves 31 de enero de 2008
La reunión que ha congregado en Londres, el martes 29 de enero, a los dirigentes de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, y al presidente de la UE, para buscar respuestas a la crisis económica, es bastante significativa, tanto a la hora de evidenciar el mínimo peso de Rodríguez Zapatero en Europa como para desentrañar algunas claves de un panorama internacional cada vez más enrarecido.

Ni Gordon Brown (laborista teóricamente afín al socialismo español), ni Sarkozy, ni Merkel, ni Prodi, ni Barroso han contado con el dirigente español para una cumbre celebrada a puerta cerrada, en Downing Street 10, que, a buen seguro, junto con el orden del día oficial incluía otro de carácter "secreto", con temas de los que los líderes políticos nunca hablan ante los medios de comunicación. La marginación de Zapatero -hasta el "interino" Prodi participó en la reunión- es la prueba palpable de que ya no cuenta para el núcleo duro que decide en Europa.

No se fían del presidente español, bien porque a cuarenta días de las elecciones le dan por amortizado; o porque no han querido hacerle partícipe de un pacto que trasciende lo económico. Un día más tarde el rotundo apoyo de Merkel y Sarkozy a Rajoy, un claro mensaje.

La cumbre de Londres ha coincidido con el escándalo del banco francés Société Générale, cuyas operaciones fraudulentas alcanzaron los 50.000 millones de euros aunque la pérdida final declarada haya sido de 4.900 millones. La Banca piensa que el joven broker de 31 años es el "chivo expiatorio" de una operación económica a gran escala dirigida contra una entidad financiera considerada estratégica por El Elíseo. ¿Quién la ha provocado? y ¿con qué fines?.

Quizá aporte algo de luz señalar que Sarkozy ha entrado en tromba en zonas geoestratégicas con enormes recursos energéticos, vedadas hasta ahora a la influencia francesa. Un ejemplo: Francia acaba de poner su primer pie militar en el Golfo Pérsico con una base en Abu Dhabi. ¿Ha chocado el presidente galo con los intereses norteamericanos? , ¿por qué salió tan serio de Downing Street? ¿qué pacto sellaron los allí reunidos? Si algo ha quedado claro es que ni España está en el corazón de Europa, ni Zapatero es un socio confianza para el corazón de Europa.

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