Pedro Sánchez lleva trabajando, desde hace varios meses, en una estrategia general para descuartizar al PP en las Comunidades Autónomas donde los populares gobiernan en alianza. El líder del PSOE tiene conciencia de la debilidad de Ciudadanos y está dispuesto a ofrecer al partido de Arrimadas la presidencia de los Gobiernos autonómicos, aunque el partido sanchista multiplique los escaños sobre los de la lideresa.
Murcia es solo el comienzo de una meditada operación inspirada por Podemos. En los Gobiernos de coalición, sean autonómicos o municipales, resulta necesario que el Partido Popular no ningunee al que con sus votos le permite mantenerse con el control del poder. No se puede desdeñar a quien se debe el gobierno.
A Inés Arrimadas se le está desmoronando su partido entre las manos porque el electorado de centro sigue sin comprender por qué en las elecciones generales de abril de 2019, Albert Rivera se negó a sentarse con Sánchez cuando entre PSOE y Ciudadanos sumaban 180 escaños. El resultado de aquella absurda decisión es que las elecciones se repitieron en noviembre, desembocando en la alianza de Frente Popular entre PSOE y Podemos. La debilidad de Ciudadanos, acrecida desde entonces por el inmenso error de Rivera, hace que Arrimadas sea especialmente sensible cuando le tienden una mano, aunque sea torticera, con oferta concreta de poder, aunque corra el riesgo de desaparecer en las próximas elecciones.
El Partido Popular debe revisar sus alianzas autonómicas y municipales y atender de forma preferente a Ciudadanos si no quiere encontrarse con que el PSOE sanchista termine seduciendo por completo a Inés Arrimadas, ofreciendo a la atribulada presidenta suculentas parcelas de poder. Pedro Sánchez es un especialista en atraer votos a cambio de hacer concesiones. ERC y Bildu lo saben muy bien. Y también otros varios partidos minoritarios. El caso de Murcia puede reproducirse en varios municipios y en otras comunidades. El Partido Popular no debe permanecer impávido si quiere mantener su actual cuota de poder municipal y autonómico.
Isabel Díaz Ayuso, consciente de la maniobra puesta en marcha por Pedro Sánchez, se ha anticipado y ha convocado elecciones en Madrid para el próximo mes de mayo. Según aseguran algunos, ha atendido a los consejos de Miguel Ángel Rodríguez.