Podemos, en su intento de llevar la campaña electoral a la calle este sábado, acabó con un fiasco de asistencia tanto en la marcha convocada a mediodía para protestar contra la política de vivienda del Gobierno como en la de la tarde, en la que de nuevo se reclamaba la libertad de Pablo Hasel.
En la primera de las marchas anunciadas para este sábado, en la que se manifiestan a favor de la regulación de los precios de alquiler, han protestado contra la decisión del ministro Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, de dejar de lado el acuerdo cerrado con Podemos. La regulación de precios estaba entre las medidas clave a desarrollar en el pacto entre PSOE y Podemos para apoyar la investidura de Sánchez.
En Madrid, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos apenas ha reunido a un centenar de personas en la Puerta del Sol, desde donde se han dirigido hasta el Congreso de los Diputados. En Barcelona, Valencia y Zaragoza también fueron convocadas marchas, con el mismo resultado de pobre asistencia.
En este sentido, Isabel Serra, diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid presente en Sol, reclamó al PSOE que "se eche atrás " con su proyecto de Ley de Vivienda y cuide el Gobierno de coalición, que es "lo mejor que le ha pasado a este país en función de lo que votó las pasadas elecciones".
El PSOE rechazó esta semana la limitación de precios máximos exigido por el ministerio de Derechos Sociales de Pablo Iglesias y propuso en su lugar modular la actual desgravación del 60 % en el IRPF por rendimiento neto del alquiler de vivienda habitual como mecanismo para la contención de precios. Para Podemos, en palabras de Serra, es una propuesta "inasumible porque beneficia a los grandes propietarios".
Por la tarde, con más éxito que la mañana, unas mil personas acudieron al centro de Madrid para reclamar la libertar del rapero Pablo Hasel, que según sus simpatizantes está "secuestrado" por el Estado desde que entrara en prisión en febereroi condenado por delitos de enlatecimeinto del terrorismo.
La marcha, que no cuenta con la autorización de la Delegación del Gobierno, arrancó en Atocha con la intención de llegar hasta Cibeles. Sin embargo, unos 1.000 policías desplazados a la zona les han impedido el paso.
El despliegue policial estaba está previsto de antemano para reforzar y sofocar los posibles disturbios esperables tras la convocatoria de manifestaciones y protestas de varios grupos antisistema para sumar toda una serie de reivindicaciones de extrema izquierda. La convocatoria se produce, además, en el contexto de máxima tensión social tras el anuncio de elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid.
La pancarta de cabecera de la protesta, convocada entre otros colectivos por Movimiento Antirrepresivo de Madrid, reza: "Por nuestros derechos. Amnistía Total. Libertad Pablo Hasel".
El manifiesto de la manifestación tacha el encarcelamiento del rapero de "ataque a la libertad de expresión" y censura la "criminalización de la protesta" que, a su juicio, se ha producido con las concentraciones que siguieron a la entrada en prisión de Hasel.
La protesta se realiza un mes después de que Hasél ingresara en prisión el pasado 16 de febrero tras ser detenido en la Universidad de Lleida para cumplir una condena de nueve meses de cárcel por enaltecimiento del terrorismo.
El encarcelamiento de Hasel desencadenó en varias ciudades, como Barcelona, Madrid o Valencia, una serie de protestas con altercados violentos, decenas de heridos -muchos de ellos policías- y de detenidos, algunos de ellos menores. En la capital, los manifestantes violentos causaron importantes destrozos en el centro de la capital, tanto en las calles como en los establecimientos de la zona.