La polémica en torno a la posibilidad del acceso de aficionados a las dos finales de la Copa del Rey prendió la mecha en la mañana de este miércoles. La Federación Española de Fútbol anunció en ese momento que las hinchadas podrían acudir al duelo entre Athletic y Real Sociedad, el 3 de abril, en el sevillano Estadio de la Cartuja. Hasta que se llegara a la cobertura del 20-25% del aforo en el recinto.
En la decisión federativa se añadía que las entradas se pondrían a la venta en Andalucía, con el fin de evitar desplazamientos desde el País Vasco que complicasen el control de la pandemia. Ante esa declaración de intenciones ha brotado un revuelo sobresaliente, con el Consejo Superior de Deportes y el Ministerio de Sanidad sorprendidos.
Al tiempo que Athletic y Real Sociedad guardaban silencio, tomó la palabra la ministra Carolina Darias. La dirigente aclaró al Consejo Interterritorial que no iba a permitir que se llevase a cabo el plan federativo. Los aficionados no podrán acudir a la final copera porque todavía no son aconsejables las aglomeraciones y se trasladaría un mensaje contradictorio a la población.
"No es adecuado, no es oportuno y no es conveniente", así de tajante se ha mostrado la ministra. En la rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo Interterritorial de Salud (que reúne al propio ministerio y a las comunidades autónomas), Darias ha descartado rotundamente esa opción, asegurando que en la actual situación epidemiológica "no es posible".
La ministra ha recordado que su departamento y los gobiernos autonómicos se fijaron un plan de cierre para las próximas festividades de San José y Semana Santa, a fin de evitar una nueva ola del virus en España. Entre otras cosas, ese acuerdo establece que "no se celebrarán eventos masivos de cualquier índole que impliquen aglomeración de personas", algo que choca frontalmente con la posibilidad de introducir miles de personas en un campo de fútbol como se plantea, aun respetando las medidas de distanciamiento e higiene.
Darias ha asegurado que trabajará buscando el consenso para que esa asistencia de público no se produzca: "Todos tenemos ganas de volver a estar presencialmente en estos eventos, pero entenderán que no es el momento", ha zanjado.
Así las cosas, el Gobierno ha terminado por desautorizar a una RFEF que, sin embargo, promete batalla. En una nota publicada ha manifestado que se reunirá este jueves con los clubes para "informar de aspectos relativos a la final que se celebra en el estadio de La Cartuja de Sevilla, el próximo día 3 de abril". "A este encuentro, que estará presidido por Luis Rubiales, presidente de la RFEF, también asistirá una delegación de la Junta de Andalucía encabezada por el secretario general para el Deporte, José María Arrabal; así como una representación del CSD", concluye la nota.
El CSD, por su parte, había admitido a lo largo de esta jornada que necesitaba una mayor explicación de los pormenores de la maniobra ideada por la Federación futbolera. Fuentes de este organismo han confirmado que se está batallando para que el público regrese a los estadios cuanto antes, pero se remarca que el coronavirus sigue vigentes. Y ha criticado que tanto ellos como Moncloa y Sanidad se hayan enterado de esa intención tan delicada a través de los medios de comunicación.