Editorial

Pedro Sánchez, el terrateniente del cortijo socialista

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 25 de marzo de 2021

Pedro Sánchez actúa como un terrateniente a la antigua usanza. Cree que el Gobierno y las Instituciones le pertenecen y mueve a los peones a su capricho, en función de sus intereses. Desquiciado por la más que probable victoria de Díaz Ayuso el 4-M, alimenta la lista de Gabilondo con la aspiración de rodear a su candidato de supuestas estrellas políticas.

Pilar LLop ha sido obligada a abandonar un puesto tan relevante institucionalmente como la Presidencia del Senado para pasar a ocupar el número tres de la candidatura del PSOE a la Comunidad de Madrid. Y dos secretarias de Estado han sido trasladadas por el mismo motivo.

Irene Lozano estaba dirigiendo con acierto el deporte español en medio de la pandemia. Con buen criterio, ha prohibido la asistencia de público a los estadios y se ha visto obligada a imponerse al presidente de la Federación de Fútbol que pretendía llenar las gradas del estadio donde se va a jugar la final de la Copa del Rey.

La secretaria de Estado de Migración ha sido premiada con el puesto número dos de la candidatura de Gabilondo. El presidente del Gobierno considera a Hana Jalloul como una política brillante y con carisma que puede destacar en el futuro del Partido Socialista. Y lo más importante ahora, cree que su presencia en la campaña puede ayudar a mejorar el resultado del PSOE el 4-M.

El presidente del Gobierno está centrado exclusivamente en las elecciones a la Comunidad de Madrid. Es consciente de que una victoria arrolladora de Isabel Díaz Ayuso supone un batacazo para él y un impulso decisivo para el futuro electoral del PP. De ahí, su empeño en elaborar a su gusto la candidatura de Gabilondo con la esperanza de no ser arrollado en la Puerta del Sol.

Una vez más, Pedro Sánchez entiende la Presidencia del Gobierno como la mejor herramienta para atornillar su poltrona. Y como se juega mucho el 4-M, utiliza a sus peones cual terrateniente.

Ya actuó así al nombrar ministro de Sanidad a Salvador Illa con la única intención de que fuera conocido por la opinión pública para presentarlo de candidato a las elecciones catalanas. Y a Miquel Iceta, para consolarlo, le nombró ministro de Política Territorial.

Falta saber si las “rutilantes estrellas” que ha colocado el presidente del Gobierno en la lista de Gabilondo aplacan el bofetón que piensa endilgarle Díaz Ayuso. Porque, si se cumplen los pronósticos, el gran perdedor del 4-M será Pedro Sánchez.